Adolescentes rebeldes: cómo comportarse

Resistencia, esfuerzo, expectativas : en las relaciones con otros, especialmente con niños adolescentes , son actitudes contraproducentes. Al tratar de encontrar una solución “desde nuestro punto de vista”, terminamos reforzando el problema. Esto es lo que nos dice Lucía, madre de una adolescente rebelde que de repente trajo desorden en sus certezas.

“Las probé todas con mi hija Ariadna: del rigor a la permisividad, de los reproches a los regalos…. Pero nada cambia. Cada palabra que digo es un pretexto para levantar la mano, una respuesta ácida o directamente una escena. No pasa un día sin que me pregunte en qué me equivoqué, la que fue tan dulce y cariñosa de niña. Hoy observo impotente sus actitudes conflictivas, sus constantes llamadas a la escuela, sus votos que no van lo suficientemente lejos, y que valen muy poco como madre”.

Los adolescentes rebeldes quieren padres evolucionados….

Totalmente identificada en el personaje de su madre , Lucía no ve que las dificultades con su hija son sólo un reflejo del papel en el que ella misma ha caído, ya no funcional. Arianna ya no es la “dulce y cariñosa niña” a la que cuidar: sus actitudes rebeldes no son más que un síntoma, que pretende poner en crisis el papel de la madre de la gallina y permitir que ambas vayan más allá. El punto de inflexión entre ellos se produce cuando, un día, Lucía encuentra por casualidad viejas fotografías que la retratan como una niña de la edad de Ariadna, en un concierto de rock. Cabello teñido, chaqueta de cuero, minifalda: ¡qué diferente es de Lucía hoy en día! Esta memoria , olvidada en el fondo de una caja, es el primer motivo inesperado de confrontación en el que ella y su hija comienzan a encontrarse, después de mucho tiempo.

…que no viven sólo para sus hijos

Alrededor de la mesa la madre comienza a contar episodios de su juventud y la hija comienza a hacer preguntas, primero con sospecha y luego con creciente confianza y diversión. Lucía, sorprendida por ese diálogo inesperado, se da cuenta de que ya no es “madre de un niño”. Por el contrario, fue su insistencia en desempeñar ese papel lo que convirtió una confrontación adolescente normal en una guerra. A partir de ese día, espontáneamente comenzó a recuperar sus viejas pasiones, a cuidar de sí misma, en lugar de siempre y sólo de Ariadna. Por ejemplo, hacer collares y brazaletes, una actividad que una vez la divirtió y en la que también participa su hija. Y esas joyas que inventan juntas sólo dicen una cosa: dejando su papel habitual, Lucía ha encontrado un nuevo canal de comunicación y ha superado la crisis.

Sea flexible y gestionará mejor la rebelión

Los conflictos con los niños adolescentes rebeldes empujan a ambas partes a cambiar: después de todo, la vida está hecha de cambios continuos , no se puede pensar en vivir para siempre en el status quo. La relación con adolescentes rebeldes puede ser una gran lección a aprender en este sentido. Siempre quisiéramos que fueran como eran cuando eran jóvenes para confirmar el papel de buenos padres en el que nos identificamos. La verdad es que nadie puede mostrarnos más que ellos la belleza del cambio y, sobre todo, el hecho de que nunca somos una “cosa” y que no podemos subestimar todos los demás aspectos que caracterizan nuestro ser.

Recuerde que debe crecer con ellos

Como en el caso de Lucía, podemos ser madres presentes pero también personas creativas, excelentes comunicadoras, y mucho más! El verdadero problema, por lo tanto, no es la actitud opositora de los niños, que parecen descontrolarse, sino la dificultad de darse cuenta de que “el problema” puede ser una poderosa droga útil para salir de los esquemas e idealizaciones equivocadas. Una técnica sencilla puede ayudarle a ver las cosas de una manera nueva y así salir de crisis que han estado sucediendo durante mucho tiempo. Consigue revistas y un póster del tamaño que quieras. Diviértete recortando imágenes de mujeres que, en tu opinión, podrían integrar el aspecto de lo femenino que menos te gusta en tu vida. Pega las siluetas en el póster y enriquécelo escribiendo pies de foto junto a las imágenes: ¿qué están haciendo que tú no permites? ¿Qué ropa llevan puesta? ¿Dónde están ellos? ¿Qué parte de ti te muestran? Manténgalo alejado de miradas indiscretas y vuelva a verlo en todos aquellos momentos en los que la tendencia a adherirse a un único patrón de comportamiento le impida cambiar y adaptarse a lo nuevo, causando problemas.

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