¿Ansiedad en la primera cita? Cómo superarlo

La primera cita siempre va acompañada de un toque de agitación, que para algunos se convierte en ansiedad real, miedo a no gustar, a no ser lo suficientemente interesante o a estar a la altura. El riesgo es que estos miedos nos empujen a renunciar a la espontaneidad, que debería ser el elemento fundamental del primer encuentro, y a asumir actitudes falsas y distantes de las que realmente nos caracterizan. El miedo puede hacernos sentir inadecuados y banales, de ahí la tentación de usar una máscara , de jugar un papel. Proponerse a sí mismo de manera diferente de lo que uno es, intentar ser como uno piensa que le gustaría al otro, presentar una versión construida de sí mismo no sólo quita autenticidad a la primera cita , sino que puede llevarnos a un círculo vicioso del que resulta difícil salir. Si la máscara que llevas puesta te agrada, vuelve a ser tú mismo, muestra tu verdadera identidad y se comporta espontáneamente, puede ser complicada y desencadenar en nosotros más temores, dudas y preocupaciones que nos “obligan” a interpretar el papel escenificado durante la primera cita .

Miedos relacionados con la primera fecha

ÉL: temores relacionados con la posibilidad de un fracaso sexual.

ELLA: Terror de que no le guste físicamente.

Ansioso por decir o hacer algo malo y no ser lo suficientemente interesante.

En la base de estos miedos se encuentran formas de inseguridad, baja autoestima y autoconocimiento, combinadas con el intento de acercarse lo más posible a los modelos inalcanzables impuestos por los medios de comunicación, que en los hombres son declinados en brillo y destreza sexual, en las mujeres en un cuerpo estatuario, actitud que quita el aliento y provocativa.

Consejos

A menudo la primera cita es anticipada por una serie de “rituales de conducción de ansiedad”, a los que dedicamos una cantidad infinita de tiempo y que en realidad sólo corren el riesgo de aumentar nuestra agitación y generar nuevas preocupaciones. Por ejemplo, tratemos de reducir el uso excesivo del aliento refrescante (el abuso, entre otras cosas, puede causar gastritis), eliminemos la evidencia de sonrisas y guiños frente al espejo y tengamos en cuenta que las interminables llamadas telefónicas con los amigos no sólo no nos ayudan a diluir la tensión sino que a veces la amplifican, manteniendo nuestra atención centrada sólo en el encuentro. Es completamente inútil imaginar “cómo será”, quizás probando frases con el efecto y las actitudes de una persona brillante.

Cuando llegue el momento de la primera cita y te encuentres con la otra persona, más bien, olvídate de ti mismo, concéntrate en lo que te dice, observa y escucha sin preocuparte por cómo se ve. En resumen, cambia tu atención de ti a ella: esto te ayudará a desviar tus pensamientos de tus supuestos defectos. Y si te sientes ansioso, no trates de alejarlo y no te avergüences de ello: la ansiedad no debe ser negada, sino percibida y aceptada. Sólo así deja de ser una saboteadora y se convierte en una adrenalina disponible para hacerte sentir presentable a la situación.

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