Ansiedad y miedo: qué hacer

¿Cómo superar la ansiedad y el miedo?

La pregunta es legítima: ¿existen técnicas efectivas para superar la incomodidad que proviene de los miedos y la ansiedad ? Sí, siempre y cuando cambiemos de mentalidad. Cuando encontramos estas emociones que encontramos desagradables, usualmente tratamos de expulsarlas de todas las maneras posibles. Estamos acostumbrados a ver el malestar como un veneno que nos intoxica y que debemos “escupir” lo antes posible. En realidad la ansiedad y los miedos no son monstruos para luchar, sino que son energías profundas que nacen del alma que nos está enviando a evolucionar. En cada uno de nosotros, de hecho, hay una parte invisible, un “espacio interior” que es el verdadero protagonista de nuestra vida emocional, al que debemos aprender a confiar en nosotros mismos.

Ansiedad y miedo a perder el control: la solución es el cumplimiento

Desde este lado oculto se originan los sufrimientos, la ansiedad toma forma los miedos. Estos estados emocionales tienen la función de llevar nuestro desarrollo creativo a la madurez . Es por eso que todas las técnicas que se encuentran aquí no están dirigidas a combatir los miedos sino a enfrentarse a ellos, permitiéndoles desplegar su carga transformadora y vital y luego desaparecer espontáneamente. Es necesario entonces “hacer amigos” aceptando la presencia de ansiedad y miedos, conocerlos aprendiendo a confiar y a no temer a los “monstruos” que vienen a nuestro encuentro: ellos son nuestro tesoro.

Miedo y ansiedad de todo, de morir, de volverse loco: qué hacer

  • Cuando llegue la ansiedad y los miedos, incluso si sientes que estás perdiendo la cabeza, incluso si el miedo te está agarrando, no intentes ahuyentarlos. El dolor nunca es inútil y siempre conduce a una transformación profunda y sana, al surgimiento de una nueva conciencia, a la aparición de nuevos deseos, a la realización de cambios que nos hacen crecer. Si aprendes a aceptar la incomodidad como si fuera un amigo, te darás cuenta de que pronto algo nuevo sucederá dentro de ti.
  • Cuando la incomodidad llega, la ansiedad o miedo resiste la tentación de reaccionar, de agitar, de activarse mentalmente. No lo comentes, no lo juzgues y nunca busques sus causas! Cualquier cosa que hagas para sacarlo te sacaría de la carretera.
  • Cuando el ansioso te ataca, busca una posición cómoda y deja que el pensamiento feo aparezca y se expanda. Acepta las sensaciones que vienen, sólo obsérvalas sin comentarlas: “Aquí está la ansiedad que vino a visitarme. Búscalos en puntos precisos del cuerpo: tal vez en el pecho encuentres ansiedad, pero en el vientre está ausente. Percibirlos sin decirles nada. Quédese quieto y relajado, sienta el dolor que se dilata hasta que se disuelva. Luego, comience a moverse lentamente de nuevo.

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