Aprendemos a escuchar la voz de la depresión

De talento denegado a depresión

La depresión surge cuando ignoramos obstinadamente nuestro talento, es decir, cuando no hacemos “la vida que nos conviene”. Cada uno de nosotros, de hecho, tiene un talento que lo guía. En el momento oportuno, cuando las condiciones están maduras, nos lleva a expresarnos. A veces, sin embargo, no somos conscientes de ello y acabamos por obstaculizarlo, imponiéndonos caminos que son incompatibles con nuestra inclinación natural. Sucede entonces que la fricción surge dentro de nosotros, en forma de insatisfacción, malestar, incomodidad generalizada. Si el contraste interno se vuelve crónico, la depresión puede ser la única respuesta disponible para acabar con un estado de cosas insostenible. Así como la fiebre, con su vampiro, quema muchas toxinas acumuladas en el cuerpo, así la depresión , con su impetuosidad, limpia la mente de los venenos que la oprimen.

La depresión y el “rompecabezas” de la vida Para encontrar una buena relación contigo mismo, necesitas un enfoque completamente diferente de la incomodidad interior. No son enemigos a combatir, sino “mensajeros del alma” y a menudo también aliados de nuestro verdadero bienestar. Como mensajeros, la incomodidad tiene una “misión” que cumplir. La misión de depresión es precisamente barrer los estilos de vida inadecuados que no valoran nuestra verdadera naturaleza y bloquean las energías vitales. Es como si tuviéramos la idea de que la vida es un rompecabezas para componer: primero luchamos en el esfuerzo por completarlo, poniendo todas las piezas en su lugar (es decir, nuestros proyectos: trabajo, matrimonio, amistades correctas, etc.) y luego nos decepcionamos cuando descubrimos que, inevitablemente, falta la última pieza: nuestra felicidad. Hemos confiado demasiado en los juicios externos, hemos hecho demasiadas cosas para complacer al mundo, y pocas para complacer a nosotros mismos. Porque la depresión viene a visitarnos Por eso viene la depresión . Deteniéndonos, impidiéndonos continuar con nuestros proyectos, manteniéndonos en un estado de vacío, oscuridad, silencio, aparentemente apagando todas nuestras energías, la depresión intenta reajustar nuestro intento de guiar el destino, enseñándonos que el camino correcto es en cambio apoyarlo. La depresión viene a romper ese juego equivocado y a ponernos de nuevo en contacto con nuestro ser interior, el único que puede guiarnos. El ejercicio para hacer en momentos oscuros Haz este breve ejercicio todos los días: con los ojos cerrados, trata de percibir tu estado ya no como una nube de pensamientos esparcidos a tu alrededor, sino como un dolor que sientes en un punto preciso de tu cuerpo. Concéntrate todo en ese punto, quédate así por unos momentos, luego imagina que justo ahí viene una pequeña esfera de luz, la cual lentamente se expande para rodear completamente tu cuerpo y dispersarse en la nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *