Así que derrotamos los ataques de pánico.

Los ataques de pánico pueden ser derrotados

Hay en cada uno de nosotros una energía providencial que puede venir en nuestra ayuda en tiempos difíciles. Es una energía arcaica y natural que necesitamos espontáneamente, diferente de las máscaras que solemos llevar. Si podemos escucharla, los ataques de pánico se irán espontáneamente. Como les pasó a Claudio y Federica.

El caso de Claudio

Claudio, de 35 años, ya no puede salir solo de casa; hace dos meses los ataques de pánico lo atraparon mientras estaba en la mesa con su familia. Desde entonces, las crisis han vuelto cada dos o tres días. Ya antes sufría de formas cíclicas de ansiedad, pero ahora comienza a excluir de su vida todas las situaciones que teme que puedan provocar ataques de pánico . Tiene una relación muy estrecha con su madre, un buen trabajo y aún vive con su familia. Le gustaría ir a vivir solo, pero nunca lo ha pensado seriamente.

El error. Déjese dominar por los rituales familiares

Claudio está encerrado en una casa de la que no sabe cómo salir: en su vida, la casa es acogedora pero demasiado intrusiva; alguien debería cambiarle el tamaño, pero Claudio se ha acostado en su jaula de oro. Por casualidad, en esta situación vienen los ataques de pánico … Es como si su energía vital, que se extingue en la familia, le dijera: ¡Cuidado, aquí te arriesgas a asfixiarte!

La solución. Estimular la necesidad de libertad

Para reducir la necesidad de la hospitalidad y la seguridad local, es necesario estimular la necesidad de libertad: en la vida de Claudio debe entrar en escena una parte más agresiva. Esta sugerencia -que le llega durante una sesión de psicoterapia- se traduce en una búsqueda progresiva de una mayor autonomía, empezando por la familia: empieza a cocinar solo, cuida de su propia habitación y, mientras tanto, empieza a buscar otro hogar. Su madre no lo aprueba, pero Claudio poco a poco va adquiriendo seguridad y finalmente se rebela. Vivirá solo. Y los ataques de pánico comienzan a disminuir….

El caso de Federica

Federica es una joven bailarina en uno de los cuerpos de baile más prestigiosos de Italia; durante unas vacaciones en la playa es golpeada por terribles ataques de pánico . No puede volver al trabajo y la psicoterapia es necesaria. Durante la sesión parece frágil y asustada: dice que tiene que volver a bailar lo antes posible, de lo contrario frustrará los esfuerzos y sacrificios realizados para llegar hasta donde está ahora y decepcionará a su madre, que siempre ha querido que bailara. La descripción de los últimos años de su vida es significativa: bailar, estudiar, bailar, estudiar, bailar, estudiar…. Federica no recuerda una fiesta con amigos, un novio, una fiesta con compañeros. Ya se le ha prometido casarse con un hombre mucho mayor (su primera pareja) a quien ama, pero con quien tiene una vida sexual casi inexistente.

El error. Convertirse en un “proyecto de mujeres”

Placer: esa es una palabra que Federica nunca dice. Su vida ha sido funcional a un proyecto, no ha podido vivir en la adolescencia, no ha conocido amores juveniles. Si hay una fuerza ausente en su vida es la sensualidad, la búsqueda del placer, la seducción y la satisfacción erótica. La “mujer del proyecto” no podía perder el tiempo en esas “tonterías infantiles”; lo que tenía que hacer era hacer todo lo posible para convertirse en una gran bailarina. No es sorprendente que los ataques de pánico sacudan una existencia tan planificada.

El rescate. Bailando sólo para ti

En la terapia, la pasión se pone de puntillas. La entrega es: buscar el placer en la vida cotidiana, en gestos aparentemente insignificantes. Para Federica, el descubrimiento de la existencia de una sensualidad incluso en las cosas más pequeñas es la premisa para empezar a sacar el eros incluso en la danza. Por primera vez empieza a bailar para sí mismo y no para el público, para el profesor o para su madre y las crisis son cada vez más raras. Pero sobre todo, se da cuenta de la gran energía erótica que ahora sabe cómo liberar en la danza, una energía que la hace sentir como una mujer nueva y que siempre ha ahuyentado los ataques de pánico .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *