Cómo superar la timidez

Superar la timidez: ¿es posible?

Levanta la mano si no has pensado al menos una vez en tu vida: “¡Ah! si hubiera dicho esto en el momento oportuno”, o: “Ojalá fuera como él, brillante y extrovertido, siempre seguro de sí mismo”. Algunas personas lo piensan con demasiada frecuencia porque es sólo un caso relacionado con la circunstancia: de hecho no es un caso, es timidez . Aquellas personas que siempre se sienten fuera de lugar y fuera de tiempo, que permanecen en silencio y son incapaces de expresar su opinión por miedo a cometer errores y ser juzgadas por otros, que se vuelven rojas sólo si alguien las mira, tiemblan y quieren evitar las situaciones en las que necesariamente se ven envueltas.

A menudo, la gente tímida se encarcela a sí misma!

Aquellos que “sufren” de timidez a menudo se “paralizan” a sí mismos, no se consideran aptos para el entorno y son capaces de comportarse de manera coherente con las exigencias de los demás, siempre considerados superiores y exitosos, llegando incluso a privarse de experiencias cotidianas agradables. Advertencia: la timidez excesiva no es una característica innata ! Aquellos que se ven impedidos de vivir y actuar libremente con respecto a su tiempo y naturaleza se vuelven excesivamente tímidos, cada vez que se esfuerzan por adherirse a los clichés y estereotipos de que siempre necesitamos estar seguros y ser sociables. Excesivamente tímida es la persona que está encarcelada en patrones mentales rígidos, considerándolos perfectos, y en ciertas circunstancias no puede evitar esconderse detrás de la timidez . Aprende a considerarlo no sólo un defecto, sino también un recurso que viene a tu rescate y, hablando de ti a través de lenguaje corporal , te permite expresar lo que aún no eres capaz de hacer verbalmente.

Para ganar timidez e inseguridad no necesitas pensar

“Si digo que me criticarán, si digo que me juzgarán o se reirán de mí”. Son preocupaciones inútiles: nadie te mira más de lo que te miras a ti mismo. Los otros no son enemigos para luchar y no se relacionan contigo esperando tu error. Todos estos pensamientos te llevan a quedarte atrapado en situaciones que juzgas “en riesgo” y la timidez no es más que un escudo.

Los modelos te hacen sentir inadecuado

Cuántas veces te has oído decir: “¡Qué tímido eres ! Eliminar definiciones: siempre eres diferente y si a veces actuaste como tímido , no necesariamente eres tímido bajo ninguna circunstancia. No te dejes influenciar por los prejuicios y tira esa vara demasiado rígida por la que te juzgas a ti mismo, buscando una perfección que no existe.

Los conceptos erróneos bloquean el instinto

Considere la timidez como un defecto y teme que vuelva a tomar el relevo. Anticipas con tu mente la situación que te va a involucrar y preparas las palabras a decir. Esta fuerza impide que te relajes y tan pronto como algo escapa a tus pronósticos, te “congelarás”. No te prepares para el futuro. Esta es la actitud correcta a adoptar.

Cosas que hacer: incluso el silencio tiene sus “derechos”

Vaya a ansiedad porque cree que tiene que hablar a toda costa. ¿Pero quién dijo eso? ¿No puedes hablar? ¡Cállate! ¿Tienes miedo de que juzguen mal tu mutismo? Paciencia. Relájate, acepta tu silencio , apaga tus juicios y los de los demás. Poco a poco descubrirás que las palabras llegan cuando les parecen. Y descubra que los silenciosos adquieren… ¡encanto!

Mira a los otros: no son dioses

Si se siente débil y inadecuado , simplemente observe. Mira a tu alrededor cuidadosamente y notarás que los otros no son perfectos y que cada día se les considera con sus fragilidades, que no son mejores que las tuyas, son simplemente diferentes. Sus “imperfecciones” son recursos y territorios para explorar: sea más tolerante consigo mismo y con su timidez .

Redescubrir el sabor del juego

Vuelve de niño, no tengas miedo de tus reacciones, ni siquiera de las inesperadas; esto te permitirá descubrir cada día nuevas partes de ti mismo que puedes usar cada vez que te encuentres en una situación que te bloquee y en la que no te sientas a gusto.

El ejercicio: el miedo desaparece si lo disfrazas de payaso

  • Si es la situación lo que le incomoda
    Vuelve al momento en que te sentiste bien, dejaste tu lado más sociable libre y no fuiste tímido , concéntrate sólo en los sentimientos que sentiste y devuelve el bienestar de ese momento a la situación actual. Esto le dará la energía y la paz mental para enfrentar las circunstancias mientras se respeta a sí mismo.
  • Si usted es el socio
    Intenta imaginarlo con un traje gracioso o como ese personaje de cómic que te gustaba tanto como a un niño; te darás cuenta de que la persona que tienes delante no es ni un ogro ni un enemigo y adquirirás la ligereza necesaria para hablar con él.

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