Contra la depresión, descubra el arte

Cuando la depresión oscurece cada estímulo

Aburrimiento, dificultad para excitarse, falta de sentido común, sensación de que nada puede ser de ayuda y que no hay nada interesante por lo que actuar: estas son las cosas de las que la gente que sufre de depresión se queja a menudo. Estas personas viven la realidad como sin estímulos o, por el contrario, como tan rica en estímulos que no vale la pena moverla. Una apariencia opaca y reductora que refuerza el estado de depresión previniendo muchas posibilidades de recuperación. Esta visión se ve reforzada por el tipo de tratamiento propuesto (por ejemplo, terapias basadas únicamente en fármacos psicotrópicos o psicoanálisis de diez años en espera pasiva de un cambio que en ese momento se vuelve muy improbable) o por la actitud rígida del especialista, que no contempla otras aportaciones terapéuticas más allá del protocolo o de la técnica de referencia.

El arte, una oportunidad de sanación para ser reevaluado

Sin embargo, hay un aspecto que está muy subestimado, tanto por los que sufren de depresión como por los que deberían ayudarlo, y que en cambio tiene un enorme potencial curativo: es el campo del arte. Aquí no nos referimos tanto a la creatividad (pintura, juego, arcilla de trabajo, etc.), que durante la crisis puede verse frenada por los mismos síntomas de la depresión , sino al simple disfrute de las obras artísticas producidas por el hombre en todo momento. Cuando sufres de depresión casi nunca se te ocurre que ver una exposición de pintura o escultura, asistir a una representación teatral o a un ballet, ir al cine eligiendo películas profundas o divertidas (¡obviamente no de terror!), leer un buen libro o asistir a veladas de lecturas poéticas, incluso navegar por Internet en busca de eventos culturales, puede proporcionar ese “más” que permite a la psique volver a la realidad, recuperar el entusiasmo y empezar a luchar contra la depresión . Muchas creaciones artísticas, en cambio, nacen del trabajo, de una crisis de su autor, y por lo tanto poseen la capacidad de regenerar a los que sufren. Sólo tenemos que mirarlos, escucharlos, y tarde o temprano uno de ellos nos sacará del letargo existencial en el que habíamos caído.

Cómo “usar el arte” contra la depresión

– No digas “No me importa” o “No funciona de todos modos”. Que se suspenda el juicio. Vaya a la librería y déjese atraer por uno o más libros. Busque en Internet eventos culturales en su área y elija. Vea las críticas de películas y sea instintivamente orientado. Al principio es agotador, pero es fundamental: tarde o temprano te interesas, sientes, y a partir de ese momento las cosas mejoran.

– Si lo que le puede interesar está muy lejos de donde vive, no se rinda. Al contrario: organice una pequeña excursión, incluso durante el día, y disfrútela en su conjunto (incluyendo las paradas gastronómicas). Le dará un sentido inesperado de novedad y romperá la rutina de los eventos ordinarios típicos de la depresión en la que ha caído.

– Disfrutar del arte no significa estar solo, serio y aburrido. Mientras que algunos momentos “contemplativos” deben ser vividos en soledad, otros deben ser aligerados con la compañía de amigos que tienen la misma intención. Participar juntos en un evento cultural o visitar lugares de arte fortalece los lazos y tiene un poder impulsor que muy a menudo supera la resistencia inicial.

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