Conviértete en tu mejor aliado

¿Cuántas veces hemos reaccionado de manera inapropiada en una situación determinada y luego hemos vivido en ella durante mucho tiempo? Una escena de celos, una salida desagradable en medio de una cena, una emoción fuerte que se apoderó de todo durante una entrevista de trabajo y que lo convirtió todo en humo…. Es como si a veces perdiéramos el control de nosotros mismos y otro tomara las riendas en nuestro lugar. “¿Pero era realmente yo?”, se pregunta uno. ¡Claro que sí! La mayoría de las veces el instinto no es erróneo: incluso si es repentino y no está calculado, algunas reacciones son funcionales y nos llevan a donde inconscientemente queríamos ir. En otros casos, en cambio, nuestras hazañas no producen buenos resultados, al contrario… ¿Por qué nos pasa a nosotros? Es simple: cuanto más formales y embalsamados estamos en las modelos, más se rebela nuestra alma, empujándonos hacia comportamientos inesperados .

Libera tus instintos, obtendrás lo que realmente quieres: averigua por qué

Si te sorprendes de ti mismo, ya estás en camino

Justo cuando estamos “apegados”, acostumbrados a una única forma de ser, el interior (o más bien el inconsciente) nos recuerda que somos también su opuesto. ¿Cómo podemos reconocerlo y transformarlo en un aliado? Comenzamos a incubar la idea de que un “desconocido” vive dentro de nosotros y que, en ciertas circunstancias, puede intervenir. El primer paso es acostumbrarse a evitar cualquier definición rígida de nosotros mismos. En segundo lugar, varias veces al día, buscamos un diálogo directo con este lado misterioso que vive dentro de nosotros y tratamos de delegarle la solución de algunos problemas: “Hazlo por mí”. Por la tarde, por ejemplo, podemos anotar en una hoja de papel todas las observaciones que se derivan de la nueva actitud mental. De esta manera, pronto nos daremos cuenta de que muchas de nuestras acciones espontáneas contradicen la idea que hemos hecho de nosotros mismos, y que la mayoría de las veces es nuestro “lado opuesto” el que toma el campo de una manera creativa.

El ejercicio para hacer todos los días

Si nos pidieran que elaboráramos una lista de nuestros defectos en unos momentos, escribiríamos la lista completa. Cada uno de nosotros tiene una idea clara de lo que está mal y lo que debe corregirse para mejorar. Hay quienes se llaman a sí mismos “demasiado oso”, algunos tímidos, otros irascibles. ¿Y si detrás de esos aspectos que tanto maltratamos se escondiera un potencial energético que quiere estar disponible? En el cuento de hadas de La Bella y la Bestia, sólo cuando Bella aprende a amar a la Bestia descubre que detrás de sus monstruosos rasgos yace el príncipe de sus sueños. Nosotros también podemos aprender a aceptar nuestros defectos convirtiéndolos en imágenes “amistosas”. Cada vez que no nos comportamos como nos gustaría y nuestro lado “sombra” emerge, en lugar de rechazarlo, empezamos a percibir la sensación de incomodidad que nos causa, dándole un espacio dentro de nosotros . Después de esta sencilla operación, tratamos de sentir una agradable sensación de vacío, luego nos centramos en la imagen de un hombre o una mujer en línea con lo que nos gustaría ser. De esta manera integraremos en nosotros aquellos aspectos que no nos gustan, creando una armonía interna que nos hará sentir más fuertes y en sintonía con nuestra naturaleza más profunda.

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