Cuando estés enfermo, escribe un cuento de hadas.

Los cuentos de hadas no son sólo para niños. Son historias de lo “atemporal”: viven y nos hacen vivir en una dimensión en la que el tiempo del reloj está suspendido. Una princesa, un ogro, un hada simbolizan una función, una energía vital que debe ser bienvenida e integrada para que seamos completos y encontremos bienestar. Por eso existen los cuentos de hadas: gracias al lenguaje de las imágenes que los caracteriza, llegan inmediatamente a nuestra esencia y la activan. Y sacan a relucir las energías ancestrales que siempre han vivido allí, pero que tendemos a suprimir debido al condicionamiento externo . Y gracias a los mecanismos del cuento de hadas, podemos identificarnos con los protagonistas: esta sencilla operación nos permite dejar de lado nuestro modo de ser cotidiano, nuestra identidad “habitual”, y recurrir a zonas desconocidas del cerebro, que finalmente explotamos al máximo. Pero no sólo existen los cuentos de hadas canónicos, los que se escuchan de niños. En las distintas fases de la vida, cada uno de nosotros tiene un cuento de hadas o un cuento de hadas dentro de nosotros , que está esperando a emerger. Escribirlo se convierte entonces en una acción terapéutica, que nos ayuda a encontrar de nuevo el alma del niño rica en soluciones inesperadas y en el universo creativo que, como adultos, enterramos en roles y deberes.

¿Estás triste? Use su imaginación

Deja volar tu imaginación y recupérate

Toma lápiz y papel y escribe sin pensar demasiado en un cuento de hadas que contenga tus personajes fantásticos favoritos. Para ayudarte, puedes empezar con un cuento de hadas que ya conoces y crear un comienzo, trama o final diferente. Intenta hacer espacio para tu imaginación haciendo que los personajes actúen como mejor te parezca, insertando giros o cambios en los guiones originales. Para fomentar la escritura creativa, puedes cerrar los ojos, dejarte llevar por las imágenes que fluyen espontáneamente y transcribir lo que ves, o puedes acompañar cada secuencia del cuento de hadas con dibujos.

Descubriendo el poder de la imaginación

Los cuentos de hadas son cuentos en los que puede pasar cualquier cosa, incluso acontecimientos extraordinarios que consideramos imposibles en la vida real; sin embargo, nos sentimos felices de dejarnos llevar por la ilusión, por la idea de que hay una solución inesperada, de que finalmente llegará un punto de inflexión. Esto nos da valor y confianza hacia el futuro, ayudándonos a dejar atrás el pasado que nos impide. Incluso algunas historias fantásticas parecen más “reales” que la vida que estamos viviendo, a menudo sin sentido y un poco vacías. El verdadero secreto de los cuentos de hadas es que nos ayudan a dibujar sobre un mundo invisible y su precioso conocimiento: el mundo del cerebro nocturno, imaginativo y libre del condicionamiento de la vida diaria .

quién eres realmente!

Intenta releer el cuento de hadas que escribiste varias veces: observando el comportamiento de los protagonistas, podrás entender cómo te gustaría ser en ciertas situaciones, cuáles son tus habilidades no expresadas y qué aspectos de tu personaje quieres realzar. Además, a través de las emociones que despiertan los “chicos malos” -que en los cuentos de hadas representan los lados de nosotros que más tememos- puedes ponerte en contacto con tu lado “sombra” e integrar de forma más armoniosa todas las emociones que cuidas y reprimes. Este es el sentido de la matanza del dragón o monstruo, presente en innumerables cuentos de hadas: hacer que el protagonista asuma su fuerza y haga sus propias funciones, en una perspectiva ya no destructiva sino evolutiva. El cuento de hadas revelará los nudos internos que todavía tienes que desatar y los medios para hacerlo.

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