Cuando la depresión golpea a un amigo

Si la depresión está oculta

La crónica rosa a menudo se ocupa de ello: personas famosas que caen víctimas de depresión (sin que nadie se dé cuenta a tiempo) que estalla repentinamente en gestos extremos como intentos de suicidio, colapso mental, abuso de drogas o alcohol y drogas psicotrópicas. Pero la depresión “oculta” no es exclusiva del mundo de los VIPs. Es el espejo fiel y visible de lo que sucede en muchas áreas y existencias comunes. Un amigo querido cambia en poco tiempo: ya no sale, llama menos, se queda solo, no habla mucho. Y nosotros, al no poder entender la razón, la ponemos a nivel personal: “¿Qué le habré hecho? Hacemos hipótesis sobre escenarios irreales que pueden resultar en ideas negativas sobre él, y -si su comportamiento no cambia- en lugar de acercarnos a él, lo dejamos en su caldo, decepcionado. No saber que este comportamiento agrava su depresión .

Una desagradable sorpresa al acecho

Un error, porque ese cierre extraño e inesperado es a menudo un grito de ayuda silencioso e inconsciente, el signo de una depresión ya en curso que muchos – sin importar lo cerca que estén – son incapaces de atrapar. Un malentendido que te hace sentir aún más solo quien está enfermo y lo confirma en su soledad. Y de hecho un mal día aprendemos que el amigo es muy malo porque la depresión ha explotado en toda su fuerza. El hecho nos sorprende, cuando en realidad las pistas del malestar ya estaban allí hace mucho tiempo. Aprendamos a reconocerlos, para que podamos desenmascarar esta forma taimada de depresión antes de que afecte a nuestros seres queridos.

La punta: escucharla y soportar sus rechazos también

Intenta hablar con él
– Asegúrate de que quiere que lo ayuden. Habla con él y dile que has notado algunos cambios, que lo ves un poco extraño y que si quiere hablar de ello, estás ahí. Pero evite estimularlo con el clásico “tienes que reaccionar”: obtendrá el efecto contrario.

No seas su médico
– Si quieres ayudarlo, házselo saber. No tienes que hacerlo y no puedes ser su psicoterapeuta, pero puedes darle instrucciones sobre cómo tratarse a sí mismo. Infórmese y trate de involucrarlo en la búsqueda de información sobre la depresión.

Asegúrese de sujetar
– Fortalécete: estar cerca de él durante la crisis, escuchar su sufrimiento puede afectar tu lado frágil. Mientras lo ayudas, sigue viviendo tu vida como siempre y evitarás las sugerencias negativas de su depresión .

Acepta decepciones
– Prepárese para cualquier frustración, porque no se siente enfermo, o no quiere ser curado, o no quiere su ayuda, o escoge soluciones y tiempos diferentes de los que usted espera. No pongas demasiadas expectativas en él.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *