Cuando la noche todavía es aterradora

Cuando la ansiedad llega por la noche

Una lectora de Riza Psicosomatica nos escribe: “Queridos redactores, me gustaría hablarles de un temor que me ha llevado durante algún tiempo y que no puedo explicar. Por la noche, cuando por primera vez en el día me detengo a respirar, me invaden mil ansiedades, pequeñas y grandes ansiedades, miedos de diversa índole. Desde hace algún tiempo, la noche ha sido un momento difícil para mí. Cuando los niños duermen, se acaba el día y me voy a la cama, aparecen estas ansiedades que conciernen tanto al presente como al futuro, y me invade un fuerte pesimismo, aunque mi marido trate de calmarme. Luego, por la mañana, todo se desvanece y regresa vital y proactivo. No entiendo por qué.”

No es sólo una cosa del pasado

Desde la antigüedad, la llegada de las tinieblas de la tarde ha estado ligada al miedo a los demonios y a lo desconocido. Pero hoy, cuando vivimos seguros en nuestras casas iluminadas, no podemos explicar la inquietud vespertina sólo como un legado de sensaciones arcaicas. También porque se puede vivir la noche como un tiempo de recogimiento, de calor, de intimidad e incluso de protección. Para muchas personas deprimidas, por ejemplo, la mañana es el momento más ansioso: la idea de tener que afrontar el día parece una montaña insuperable. Y para mucha gente creativa, la noche es el momento de encontrar la mejor vena.

La solución es de día

Aquellos que sufren por la tarde, y especialmente cuando se entra en la noche, por lo general tienen una necesidad extrema de control sobre la realidad. Es una persona que se encuentra mucho mejor cuando está en acción, prefiere la actividad a las pausas y hacer a ser, porque actuar es también una forma de controlar los acontecimientos, tanto internos como externos. Cuando usted apaga las luces y todo lo que le rodea se detiene, esto es lo que ha sido inteligentemente controlado durante el día. No sería malo, para los que tienen este problema, no sumergirse (y perderse) siempre en la acción durante el día, sino dar espacio de vez en cuando a sus inseguridades y hacerse más protagonistas al tratar con ellas. Para que por la noche no tengan que ser escuchados tanto. …

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