De vacaciones en el amor de la vida!

Escuche esta historia: Lucio es un arquitecto de cuarenta años apasionado por el deporte, acostumbrado a vivir sus días intensamente. Trabajo y gimnasia: no pasa ahora que no se explota adecuadamente. Por eso cada verano es la misma historia: su mujer ama el mar y la relajación y tiene un programa de vacaciones relajante, no piensa en las vacaciones hasta el último día y luego se adapta. Después de todo, intenta convencerse a sí mismo, un poco de descanso le hará bien. Pero luego se fríe bajo el paraguas en las garras del aburrimiento. Las horas nunca pasan, además, las distracciones propuestas por su mujer le tiran aún más abajo: aperitivos en la terraza y parrillas caseras le dan urticaria. Pero ni siquiera lo admite consigo mismo, al contrario, se convence a sí mismo de que es el equivocado. Así que pasa sus días junto al mar en un estado lamentable e incluso se siente culpable: “Tienes razón, esposa mía, no puedo relajarme. Y sin embargo es tan hermoso aquí!”.

El aburrimiento no es el problema, es la solución

El problema de Lucio no es el aburrimiento, sino el hecho de que no está en sintonía con sus propios sentimientos. Por ejemplo, nunca dice que no a su esposa por miedo a pelear y no expresa su espíritu de independencia tomando la iniciativa de un viaje, una visita a los alrededores, un pasatiempo para cultivar incluso solo. El problema nunca es externo, sino mental. El aburrimiento, si es aceptado, puede hacernos progresar, porque en esos momentos es como si estuviéramos flotando sobre nosotros mismos. Si Lucio lo aceptara, en lugar de esconderlo, podría desencadenar una nueva forma de ser que le permitiría descubrir sus verdaderas emociones y disfrutar de las fiestas.

El error: la frase que no debe repetirse

“No tiene sentido engañarse a sí mismo, ya sé cómo va a ir. Con mis familiares es imposible descansar, es siempre la misma condena a las vacaciones forzadas”.

Qué sucede

Amigos, parientes, familia: de vacaciones vives todo el día con gente que en la ciudad vemos menos. Lo amamos, pero en la convivencia emergen hábitos, manías, personajes y toca mediar para no pelear, reprimiendo sus instintos ahora mismo que te gustaría soltar un poco ….

Qué puede hacer

Estás tan preocupado por los demás, ¿estás seguro de que los nudos no resueltos no están dentro de ti? Tan pronto como lo entiendes, dar espacio a los lados que normalmente dejas de lado también mejora la relación con ellos.

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