Demasiadas críticas apagan a la pareja!

Sucede cada vez más a menudo: te pones con alguien y luego quieres transformarlo en otra persona. Al principio de la relación, le das la bienvenida a todo lo que tiene que ver con él y le das la idea de que todo está bien. Entonces, tan pronto como la relación se prolonga en el tiempo y se estabiliza, aquí viene la tendencia a querer “darle forma” según el modelo de pareja que tienes en mente. Todo puede suceder a veces de forma inconsciente, a través de gestos y palabras indirectas, en otros casos poniendo en marcha un intento real de reprogramación de la pareja, una manipulación que sin duda tendrá un resultado fallido.

¡Quita tus ojos de él….hacia ti! ¿Cómo podemos saber si esta “tendencia” nos preocupa? A través de un ojo consciente: mira cómo actúas con él, cuántas críticas le haces, cómo hablas con los demás de él cuando no está, cómo lo tratas cuando estás con él, cómo lo miras cuando hace las cosas más banales y cotidianas…. Intenta notar si tienes un estilo “correctivo” hacia él, si te avergüenza su forma de hacer las cosas, si esperas que diga o haga algo diferente de lo habitual. Si todo esto está presente, entonces realmente quieres cambiarlo. Pero el amor verdadero es libre, así que, ¿por qué necesitas estas condiciones para sentirte bien con él? Si amas a una persona, también aceptas sus defectos porque sólo así puedes darles la oportunidad de crecer y evolucionar juntos.

Acepta la relación tal como es Cuando la crítica se vuelve continua, el compañero se siente incomprendido y no querido por quien es. Sufrir una dosis diaria de crítica, con el tiempo, le dará un fuerte sentimiento de soledad que aplasta el sentimiento de amor convirtiéndolo en ira y resentimiento. Es aquí donde se crea la fractura en la pareja: una se opone, la otra insiste aún más, hasta el contraste irreconciliable. Lo que hay que hacer es dejar de lado inmediatamente el “intervencionismo” y ver a la pareja como un lugar de libertad: estar bien con alguien significa aceptarlo tal cual es, sin pensar en cómo podría mejorar. La confrontación y la comunicación en la pareja permiten, por el contrario, evolucionar y transformar a los dos compañeros de forma espontánea. Es la relación la que actúa como un “maestro”, y si no es así, significa que no están hechos para estar juntos y lo mejor que se puede hacer es no intentar cambiar la forma de ser de la pareja, sino… ¡cambiar de pareja!

La guía de práctica

– No sigas criticándolo: ¡será contraproducente!

– Déjalo libre y te lo agradecerá

– Si lo presiona demasiado, se enferma

– Tal vez estás tratando de cambiar algo dentro de ti mismo: ¡cambiar el enfoque hacia ti mismo!

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