¿Depresión o cambios de humor?

Hay errores que pueden costar mucho dinero y uno de ellos puede ocurrir en una fase de mejora de una depresión. Este período, que puede durar unas pocas semanas o varios meses según los casos, casi nunca sigue un curso constante en el que se está cada vez mejor sin sufrir, sino que consiste en un proceso en el que la recuperación del bienestar se alterna durante un cierto tiempo con caídas de humor a veces muy intensas.

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Ralentización fisiológica….

El punto fundamental es el siguiente: si una persona intercambia estas crisis temporales por recaídas reales, como si hubiera regresado al punto de partida, su efecto será mucho más negativo: miedo a no irse, a haberlo hecho todo para nada, a no confiar en el cuidado o en la persona adecuada. El desaliento toma el control, frustrando o ralentizando los esfuerzos de curación previos, ya sean psicoterapia, remedios naturales, técnicas corporales o drogas psicotrópicas. Cada vez que realmente hay que empezar de nuevo casi desde el principio, sin aprovechar el empuje que ofrece el trabajo ya realizado hasta ese momento: de esta manera la depresión se prolonga de forma desproporcionada e incluso puede llegar a ser crónica.

… las fases naturales de un camino

Por lo tanto, es muy importante saber que el cerebro se encuentra naturalmente con estas crisis durante la fase de curación. Constituyen una pausa: 1) para recuperar energía, 2) para reelaborar las mejoras obtenidas, 3) para crear la base “química” para la siguiente etapa de curación. En la práctica, son lo contrario de lo que uno piensa: pequeños eventos creativos, aunque sean dolorosos y molestos. Colocarlos en el camino del renacimiento y no vivirlos como “caen en el vacío” sin sentido te permite no retroceder realmente y explotar todo el potencial beneficioso.

Cómo reconocer los cambios de humor

  • Ocurren rápidamente (pero igual de rápido se van…
  • Alcanzan el pico de un período en el que las personas estaban empezando a salir de la depresión, o después de interrumpir abruptamente el tratamiento justo después de una mejoría inicial.
  • Pueden ser estimulados por acontecimientos externos (críticas, comparaciones, situaciones estresantes) o incluso desarrollarse sin ninguna conexión con lo que sucede.
  • Producen pensamientos como “Sabía que no iba a salir de ello”, “La cura no está funcionando”, “Tal vez soy más serio de lo que pensaba”
  • Se asocian con caídas repentinas de la autoestima, pesimismo generalizado y tendencia al llanto o fuertes ataques de ansiedad.

¿Qué vas a hacer? La crisis te empuja hacia la curación: dale espacio

Tenacidad
La mejora anterior no fue una ilusión, pero necesita estabilizarse. La crisis ahora les pide que confirmen la intención de sanar.

Reducir la velocidad
Durante la crisis de transición no mantenga el mismo ritmo de actividad que había reanudado, pero no se rinda por completo. Simplemente se ralentiza.

Abstención
Este es el momento menos adecuado para sacar conclusiones sobre ti mismo, tu terapia, tu vida. Resiste esta tentación: no serás objetivo.

Calidad del sueño
El cerebro con la crisis corta está buscando energía. Ayúdelo alentando lo más posible un sueño reparador y un horario rítmico.

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