Deshacerse de un pasado que no desaparece

Sucede y es más frecuente de lo que se piensa: atribuir el valor del ” trauma ” a un acontecimiento del pasado que en realidad, mientras ocurrió, no poseía características traumáticas reales, y por lo tanto es capaz de influir de manera significativa en el presente. Por ejemplo, sentirse responsable por algo que no se hizo, o haber sufrido un comportamiento agresivo que no fue tan difícil como recordamos, o experimentar una pérdida transitoria como un evento definitivo. La psicoterapia, una herramienta electiva para superar traumas reales , muestra, sin embargo, que la memoria a menudo deriva, que la memoria está impregnada de sensaciones incluso opuestas a las que realmente se experimentan. En estos casos, comienza un largo trabajo de la mente que se fija en el pasado y lo absolutiza. Uno continúa meditando, quejándose, resignándose como si la vida “no funcionara para nosotros”. En definitiva, nos comportamos como si no estuviéramos paralizados, limitando mucho nuestros movimientos porque ahora estamos acostumbrados a un papel de fantasía, que a pesar de las limitaciones también tiene sus ventajas: seguridad, identidad. Nadie niega que hay -y ha habido- sufrimiento. Pero ciertamente no tanto como para evitar que estos “fósiles enmascarados” arruinen realmente nuestras vidas.

Los dos tipos de falso trauma

Tener inmediatamente: Alguien (parientes, amigos, extraños) o algo (el mundo, la desgracia, la situación) habría roto u ofendido a una parte de nosotros: la confianza, el sentido del hogar, el narcisismo, la necesidad de amor. Nos sentimos víctimas de algo injusto. Más frecuente en personas que tienen dificultades para afirmarse en varios campos.

Haber infligido: Nos sentimos culpables por herir: físico, psicológico, sentimental. Habríamos abandonado a alguien o no nos habríamos ocupado lo suficiente, habríamos omitido gestos que, en cambio, si se hubieran hecho, lo habrían cambiado todo.

Cómo desenmascararlo

Hay una manera casi infalible de adivinar si un trauma es verdadero o falso: es falso cuando explica demasiadas cosas y es traído demasiadas veces debido a los problemas actuales.

Causas

¿Por qué la memoria a veces recuerda traumas inexistentes ?

Un cultivo hiperanalítico

Los traumas son menos de lo que pensamos. A menudo es conveniente para la psique encontrar significado y justificación – inconscientemente – en eventos del pasado.

Predisposición

Algunos de nosotros, incluso de niños, ya tenemos una personalidad estructurada en la culpa y en ser “víctimas”, y para ellos es más fácil sentir que todo es invasivo.

Eliminación

A veces el trauma real ocurrió mucho antes pero fue eliminado. Lo que pensamos que es un trauma es un evento casi normal, pero recuerda, por analogías misteriosas, al anterior.

Fantasías intensas

De niños es posible fantasear con hechos temidos que no ocurrieron, hasta que los escuchas verdaderos y los “archivas” en tu memoria como hechos reales: una capacidad que nunca se pierde por completo.

Ventajas inconscientes

La personalidad puede manipular la memoria: así, por ejemplo, una bofetada recibida una vez por un niño delante de un amigo se convierte en una “violencia sin precedentes” útil para justificar, después de veinte años, la timidez.

Qué hacer

Revisar el evento para obtener ayuda

Si tu mente ha estado meditando durante años sobre el supuesto trauma , trata de revisarlo con la ayuda de cualquier testigo que estuviera presente: un padre, un viejo amigo, un vecino…. Permíteme que te lo cuente tranquilamente sin decir tu versión del hecho primero. Verás que durante la historia emergerán recuerdos que parecían haber desaparecido y que te darán una perspectiva más amplia y un poco diferente. Aprenderá que la forma en que arregla el evento no es la única.

Cuéntalo de otra manera

Este recuerdo conflictivo se ha convertido ahora en parte de su tarjeta de identidad; es bueno desidentificarlo. Tómese su tiempo y, cuando esté solo, dígase a sí mismo el ” trauma ” como siempre se le ha dicho. Luego, en los días siguientes, trate de contarlo de una forma diferente: un día al estilo de un cuento de hadas, luego de un thriller, luego de una aventura, de una crónica periodística, de un evento cómico. La memoria perderá su poder traumático y se convertirá cada vez más en un simple recuerdo.

Comprender la fijación

A través de una breve psicoterapia orientada a este fin, intente comprender las razones que a lo largo del tiempo le han llevado a ver un trauma donde no hubo, y si es así, si lo hubo. Descubrirlos puede ser más útil que repetir obsesivamente la memoria tal como fue arreglada. Deshacerse del pasado, sobre todo si está cubierto de remordimientos inútiles, es la manera de prepararse para acoger el presente sin gafas falsas que distorsionan la realidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *