Ejercicio de ansiedad: encuentra tu punto inviolable

Si trata de forzarlo a que se vaya, la ansiedad regresará

Cualquiera de nosotros, cuando caemos víctimas de la ansiedad , sufre una tentación peligrosa: pensar que existe una solución “externa” (como una droga psicotrópica) que puede resolver el problema y permitirnos seguir viviendo la misma vida que antes. Este es un grave error: al hacerlo, los síntomas se extinguen, no las causas, y luego se acaba cronicizando la propia ansiedad , terminando por hacerla más fuerte. En realidad, los “dolores del Alma” ( ansiedad , pánico, depresión ….) nunca son el problema, sino la señal de que algo anda mal en nuestras vidas. Sólo escuchándolos y dándoles la bienvenida pueden mostrarnos la salida.

El ejercicio anti-ansiedad: buscando el punto inviolable

  • No resista el dolor Dondequiera que esté, si siente que la crisis de ansiedad viene , no luche, no intente echarla. Póngase en un lugar tranquilo y simplemente obsérvese a sí mismo. Observa el miedo sin juzgarlo y sin tratar de entenderlo. Deja que venga, deja que te abrume: cede. Dale la bienvenida. Deja de resistirte y de pelear. Dígase a sí mismo: “No depende de mí.
  • Refúgiese hasta el punto A medida que sienta el montaje de ansiedad , cierre los ojos y busque un punto dentro de usted, en su cuerpo, que no sea tocado por nada. En ese momento ese dolor, esa ansiedad no existe. Refugiados en ese momento. Es tu punto brillante e inviolable… Permanezcan allí e imaginen ese punto comenzando a expandirse…. lentamente… hasta que su cuerpo sea irradiado por la energía beneficiosa contenida en el punto inviolable. La paz vendrá lentamente y la ansiedad se desvanecerá en el horizonte.
  • Si la ansiedad viene, es para ayudarte La ansiedad no es un enemigo para luchar y alejarse, sino un aliado, tal vez un aliado incómodo, que puede salvar nuestras vidas. Démosles espacio, no peleemos. Si viene es porque tiene que hacerlo: estamos bloqueando nuestra energía en una vida equivocada. Si nos dejamos impregnar por esta energía, no seremos destruidos sino transformados por ella.

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