El amor sólo vive de los clichés

Una lectora de Riza Psicosomática envía un correo electrónico a la redacción: “Llevo unos años con mi marido y me gustaría empezar a vivir la sexualidad plena y tranquila que me falta en nuestra pareja. Hay demasiadas reglas que nos bloquean y, aunque me gustaría romper algunas, tengo miedo de hacerlo por miedo a arruinar la relación amorosa. ¿Podrías darme un consejo?”

Dejar ir el amor liberado de las reglas

El problema planteado por nuestro lector está más extendido de lo que pensamos, y son precisamente todos esos lugares comunes atribuidos a una buena relación de pareja los que realmente ponen en riesgo la propia relación y una vida sexual serena. A menudo el flujo espontáneo de energías sexuales está bloqueado por reglas y restricciones que hemos aprendido del entorno sociocultural en el que vivimos, pero, en una furia de bloqueo, existe el riesgo de no tener más estímulos o de desarrollar malestares psicológicos. Liberando la mente de todos los preconceptos y tabúes, podemos dejar que nuestro cuerpo y nuestras energías actúen, sin vergüenza y sin proyectos. La palabra clave es dejar ir : la atracción mutua y la complicidad con el compañero guiará el juego.

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Una lista de reglas… ¡todas para romper!

Pero, ¿cuáles son estas reglas y clichés que dificultan la vida de una pareja abierta y espontánea? A continuación enumeramos las más famosas, las que escuchamos de amigos y familiares o las que caracterizan a las comedias de amor en las películas. Lo único que tenemos que hacer es romperlos y la relación volverá a la vida.

  • Nunca pedir disculpas: El orgullo a menudo nos lleva a permanecer convencidos de nuestra posición, sin querer “rendirnos” al otro incluso si nos damos cuenta de que estamos equivocados. Esta actitud es perjudicial para la pareja, porque errar es simplemente humano! Y disculparse sinceramente es el primer paso para acercarse a su pareja con amor.
  • No pase ningún error: cuando nos damos cuenta de que cualquier excusa es buena para golpear a nuestra pareja, entonces es mejor dar un paso atrás. Está bien expresar lo que nos molesta del otro, pero hay que tener cuidado de no dejar escapar la situación: ser demasiado quisquilloso con los defectos hará que la persona en cuestión se sienta atacada y luego se distancie de su “agresor”.
  • Muestra siempre tu fuerza: nadie es perfecto, sólo somos quienes somos. Es por eso que tratar de ser siempre impecables y ocultar nuestros miedos creará a la larga un velo de incomodidad entre nosotros y la persona que amamos. Para los hombres, en particular, todavía está bien establecida la creencia común de que nunca muestran sus debilidades a una mujer, para no sentirse degradados o inadecuados. En realidad, aprender a descubrir incluso las propias inseguridades frente a la pareja ayudará a la pareja a conocerse mejor y a ser más cómplices.
  • En el amor, el que se escapa gana: dejar que el otro dé el primer paso, nunca expresar sus sentimientos y dejarse “perseguir” son estrategias que a menudo se recomiendan a quienes viven una relación romántica. Pero es mejor no seguir estos consejos! Los que huyen se alejan y los que se quedan sólo quedan con indiferencia…
  • Debemos decirlo todo y compartirlo todo: vivir una relación de pareja no significa que nuestra vida individual haya terminado. Desafortunadamente, muchas personas tan pronto como se reúnen con alguien dejan completamente los intereses y amistades que habían cultivado hasta entonces: todo esto no es beneficioso, ni para ellos mismos ni para la copa. Por el contrario, dejar espacio para la propia individualidad y guardar algunos secretos para uno mismo traerá nuevas energías a la pareja y mantendrá alto el interés en la pareja.

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