El sedentarismo aumenta la ansiedad

El sedentarismo aumenta el riesgo de desarrollar ansiedad: esta es la conclusión científica de una nueva investigación sobre la relación entre las actividades de baja energía, que normalmente realizamos mientras estamos sentados, y el estado emocional, particularmente relacionado con los síntomas de ansiedad.

Ansiedad, maldad de la modernidad

La ansiedad está aumentando: se estima que hoy en día hay alrededor de 250 millones de personas en el mundo que la padecen y este número es sin duda inferior a la cifra real, porque muchas personas ansiosas no tienen acceso a los servicios de atención y, por lo tanto, escapan a las estadísticas. Este es un gran problema, porque la ansiedad tiende a “somatizarse”, es decir, se manifiesta con síntomas físicos, que van desde la sensación de fatiga crónica hasta las dificultades respiratorias, desde la tensión muscular hasta los dolores de cabeza. Pasar horas y horas, por no decir todo el día sentado, no es nada ideal para nuestra salud física: es un hecho intuitivo y bajo la mirada de todos, pero es bueno subrayarlo una vez más. De la obesidad a los problemas cardíacos, de la diabetes a la osteoporosis, estar horas y horas en una silla o en un sofá no ayuda a nadie. La investigación científica se centra ahora en las consecuencias del “comportamiento sedentario” a nivel de la salud mental. Un nuevo estudio, publicado en BMC Public Health, revela que el riesgo de sufrir ansiedad aumenta proporcionalmente al tiempo que pasamos sentados quietos frente a una computadora en lugar de en la televisión o en la mesa de trabajo.

Bajo acusación de estilo de vida

Según Megan Teychenne, autora principal del estudio de la Universidad Deakin de Australia, en la sociedad moderna estamos asistiendo a un aumento de los síntomas de ansiedad, que parecen ir de la mano con la difusión de un estilo de vida excesivamente sedentario. El propósito del estudio era verificar si los dos factores están realmente relacionados. Para ello, los investigadores analizaron y “reunieron” 9 estudios previos: la mayoría de ellos condujeron a la conclusión actual. En particular, un estudio mostró que el 36 por ciento de los estudiantes de secundaria que pasan más de dos horas al día frente a él están en mayor riesgo de ansiedad que los que gastan menos.

Sedentarismo=retiro social=ansiedad

¿Cómo explica esta correlación? En este momento, la hipótesis más probable es que sentarse altera mucho el ciclo del sueño, lo que empeora el estado de nuestro metabolismo; además, el comportamiento sedentario hasta el final amargo lleva a una progresiva retirada del individuo de las relaciones sociales, cuya pérdida a su vez provoca ansiedad. Esta hipótesis merece estudios más profundos para comprender mejor las correlaciones entre el estilo de vida y el riesgo de desarrollar síntomas de ansiedad o incluso de depresión. Mientras tanto, ¿por qué no dar un paseo?

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