El sueño también sirve para olvidar

Cuando dormimos, nuestros cerebros se dedican a una operación muy importante: ponerle orden. Así como nos pasa a nosotros cuando reorganizamos la casa y tenemos que elegir cuidadosamente qué guardar y qué eliminar, así también dentro del cerebro hay una operación similar, en la que durante el sueño se “podan” algunos enlaces entre las neuronas que se han creado durante el día. Estos enlaces se denominan sinapsis y permiten que la información pase de una neurona a otra mediante la creación de circuitos cerebrales.

Leer también: un buen sueño fortalece todo el cuerpo

Durante el sueño, el cerebro se deshace de lo inútil

Esta acción es esencial para evitar que el cerebro se “sature” con información, lo que dificulta el aprendizaje posterior. Esta operación es automática y no involucra todas las sinapsis, pero tiende a ahorrar alrededor del 20 por ciento de las que se forman durante el día cada noche. En un artículo publicado en la revista Science por dos neurocientíficos italianos que trabajan en el Wisconsin Center for Sleep and Consciousness, Giulio Tononi y Chiara Cirelli, esta operación ha sido definida como “hipótesis de homeostasis sináptica”. Para desarrollarlo, los dos investigadores trabajaron durante cuatro años, aportando pruebas “visuales” gracias a las fotos recogidas en miles de sinapsis diferentes.

Un estudio útil para mejorar los medicamentos para el insomnio

De todos los datos recogidos se desprende que las sinapsis de los cuyes que habían dormido eran más pequeñas que las de los animales que habían permanecido despiertos, precisamente porque habían sido podados, palabra inglesa que indica la actividad de la poda. Las conclusiones a las que llegaron en el estudio proporcionan elementos importantes para comprender mejor el sueño y pueden ayudar a los investigadores en el futuro a destacar algunos de los principales efectos secundarios de los fármacos utilizados contra el insomnio, como los trastornos de la memoria que surgen muy a menudo tras un uso prolongado de estos fármacos. Una de las hipótesis es que hoy en día estos fármacos interfieren con el proceso fisiológico de la poda nocturna al interferir con los procesos de eliminación de información innecesaria, con el resultado de ralentizar la función cerebral natural.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *