¿Él te dejó? El dolor es la cura

Ester escribe a la redacción de Riza psychosomatic y pide ayuda para superar un dolor que no parece disminuir: “Ha pasado casi un año desde que mi pareja me dejó, pero todavía estoy lleno de arrepentimientos. A menudo fantástico y pienso en cómo habrían ido las cosas si hubiera actuado de otra manera. Me gustaría fingir que no hay nada , echarlo a reír, después de todo hay cosas mucho más serias en la vida. Pero aunque por fuera parezca la persona habitual que bromea y ríe, por dentro me siento mal”

No se necesitan ficciones

Si hay una actitud mental que evitar, al sufrir, es fingir , no fingir nada, usar una máscara. Tomarlo con ironía, como solemos decir, es una ficción y las ficciones dañan el cerebro. La verdadera pregunta que hay que hacer a todo aquel que siente un fuerte sufrimiento de amor es la siguiente: “Estoy aquí ahora….”. ¿Estoy realmente aquí?”. Si estás aquí, con el dolor que sientes, frases como “lo que pasó”, “lo que pasará”, “lo que podría pasar”, “cómo habrían ido las cosas” dejan de tener sentido: simplemente estás aquí. Cuando realmente estamos donde estamos, enfócate en el presente y en este caso en el dolor, la mente activa poderes que de otra manera no podría tener. Y nos sana…

Leer aún más terminado? No intente revivirlo

Deja que el dolor venga

¿Por qué hay dolor? Para barrer de la mente la idea que hemos hecho de la vida, del futuro, del destino, de lo que debería haber pasado. Para barrer todos los juicios, no para hacer que una pareja se arrepienta y la gran historia de amor con él…. Por el contrario, es necesario dejar su espacio al dolor, no juzgarlo o colocarlo en el pasado o en el futuro, ni atarlo a la persona que creemos que lo causó. Es nuestro dolor y eso es todo. Tienes que decir estas sencillas palabras: “Ven dolor, mientras quieras quedarte conmigo, yo no hago nada, sólo estoy aquí”. Cuando actúas así, puedes entender una cosa fundamental: nadie está enfermo porque algo externo ha ocurrido , sino porque se resiste a lo que ha ocurrido de todos modos.

LEA TAMBIÉN cómo reiniciar después de una despedida

Cuando el amor termina, tome nota

Después de todo, ¿qué querría nuestro lector, estar con alguien que ya no la ama? ¿Habría preferido una relación falsa, en la que se recitaran el amor y la alegría? Esperemos que no. Las causas externas son sólo apariencias: siempre estamos enfermos y sólo porque y no nos estamos dando cuenta de todas nuestras posibilidades, no estamos haciendo emerger nuestras caras, estamos apagados, quizás dentro de una relación terminada. Y así el alma llama dolor, abandono: porque el dolor nos despoja de todo, nos deja desnudos, sin todas nuestras creencias, nuestras identidades, nuestra rigidez. Sólo en esta condición podemos renacer. Mientras no nos resistamos y no cubramos el dolor de otras ficciones, como “tomarla a risa”. Aprendamos a “estar aquí” con dolor: él es la verdadera medicina, no se necesita nada más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *