¿Eres un poco demasiado crítico? Haga esto

Quiénes son los hipercríticos y por qué se comportan así

Siempre hay algo demasiado en ello: una crítica cuando el discurso ya está cerrado, una señalización completamente inútil aunque las cosas ya estén claras, un tono sarcástico o agresivo en marcado contraste con la atmósfera del diálogo, o una observación provocativa y libre a los efectos de la argumentación. Son los hipercríticos , gente que parece inclinada a pelear verbalmente (polémica en griego significa guerra) a la primera oportunidad o, si no aparece, a crearla de la nada. No se trata, por tanto, de una “subida de tono” esporádica, debido a una contrariedad del momento: El hipercrítico tiene en sí mismo una contrariedad más general hacia el exterior, que, independientemente de las situaciones específicas de conflicto, lo hace empezar “ya cargado” al enfrentarse a una conversación: tal vez, en un primer momento, el interlocutor no se da cuenta de ello, pero ya está un poco enfadado, irritado, insatisfecho, insatisfecho, crítico o desconfiado, y ya tiene algo que añadir “a priori”.

Piensan que siempre se equivocan al corregir

Es por eso que no necesita nada para desencadenar una discusión y abrir un conflicto. En la práctica, el hipercrítico se comporta como si hubiera sufrido, en un pasado más o menos remoto, una especie de “gran error” que le ha hecho permanecer en una actitud constante de batalla hacia los demás y hacia la vida: ataca para defenderse, para impedir, para demostrar, para ser compensado, aunque no sepa qué. “Que se diga que yo…” es uno de sus típicos entrecapas, junto con “Lo sabía, te lo dije”; “Cómo quería demostrarlo”; “No para hacer polémica, sino…”; “Sólo te digo esto y luego ya no hablo”; “Quiero señalar lo otro”; “Quizá estés insinuando que yo…”. Las causas de esta propensión, además de una predisposición individual, suelen residir en la experiencia de la infancia y, con menor frecuencia, de la adolescencia: la falta de amor materno, la humillación o la falta de reconocimiento, los padres en perpetuo conflicto entre ellos, son las situaciones más frecuentes. Por lo tanto, ha ocurrido algo importante, pero como la persona no suele recordarlo o no le da importancia, se centra en los conflictos individuales del momento, con dos consecuencias negativas. La primera es una dificultad constante en las relaciones, que nunca llegan a ser serenas y lineales. La segunda es la imposibilidad de una evolución psicológica completa, porque la mente siempre está un poco `secuestrada y cansada por esta batalla por su propio bien.

Hipercriticos a largo plazo….

– Desgastan las amistades y las relaciones sociales.

– Provocan reacciones agresivas, tensión, tendencia a mentir y a evitar.

– Hacen que cualquier discusión sea inconclusa y agotadora.

– Aumentan su sentido de frustración con el tiempo.

Qué hacer: transformar vis polémica en energía creativa

Fortalecimiento del presente

La actitud polémica puede ocultar una fuerte insatisfacción con la vida actual. Los que son felices no necesitan discutir. Así que no busques compensación en discusiones agotadoras, no pierdas el tiempo señalando, pero concéntrate en ti mismo, en tus deseos y en un mejor estilo de vida.

Desarrollo de la creatividad

El espíritu hipercrítico es energía vital que no se transmite de una manera y de forma constructiva. Para desbloquear la situación, no es necesario reprimir la ira con dificultad, sino desarrollar una o más pasiones, en cualquier campo, en el que pueda fluir la creatividad personal. Esto te hará más sereno al afirmar de una manera más madura tu verdadera y posible contrariedad.

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