Escucha a tu ser interior y toma el camino correcto

La interioridad es el centro de nuestro ser y la felicidad y la salud dependen de cómo la “tratamos”: la relación con nuestro mundo interior es el indicador fundamental de nuestro bienestar. Estar bien con nosotros mismos, sin embargo, no significa estar siempre equilibrados, constantes y decididos, sino tener cuidado de no permanecer inmovilizados en una imagen ideal, sino lejos de nosotros. Cuanto más nos ponemos en actitud de escucha, tanto más la interioridad nos enriquece con su gran potencial creativo. Alberto, un joven estudiante universitario, escribe al respecto: “He llegado a mi cuarto año de medicina, con fuertes dudas sobre la elección de este camino que, con el paso del tiempo, no es capaz de entusiasmarme: ¡Incluso me impresiona la visión de la sangre! Para la mayoría de las veces es una lucha más que un placer, un esfuerzo y un deber más que una pasión. No sé por qué elegí este camino, quizás para superar mis límites, por ambición, por querer demostrar algo a alguien. La parte más ambiciosa de mí que apunta a la perfección, al más alto grado en la facultad más difícil, choca con esa parte que sólo quiere ser feliz, encontrando sus propias pasiones.

El perfeccionismo no es un aliado, es un demonio

El problema de Alberto no es la facultad que eligió, sino la relación con su mundo interior. Incluso antes de comenzar su carrera universitaria, le temía a las agujas, a la sangre y a las enfermedades: habría sido una fuerte señal a tener en cuenta antes de embarcarse en un largo camino como el que Alberto decidió recorrer. El afán de superación y ambición le empujó a luchar contra el demonio del perfeccionismo que él mismo había creado . La constante tentación de guiarnos a nosotros mismos, la propensión a domarnos y a someter nuestras emociones, alarmó al mundo interior. Casi todas nuestras molestias, de la depresión a la ansiedad, del pánico a la inseguridad, nacen así: por eso es fundamental que la relación con el interior sea fluida. La clave para estar bien y evitar riesgos para la salud y encontrar una relación correcta con el interior es dejar de querer corregir o cambiar lo que surge espontáneamente desde el interior.

No escuche las opiniones de otras personas

El correo electrónico de Alberto continúa: “Mirando a algunas personas me di cuenta de lo bueno que es luchar e involucrarse por aquello en lo que uno cree, hacer algo que le guste…. Extraño todo esto y soy consciente de ello. Por otro lado, sin embargo, las dudas y los temores de dejar un camino casi terminado, las palabras de mis padres y amigos me hacen caer en el abismo de la incertidumbre. No soy consciente de mis pasiones, no sé lo que quiero de mi vida, no sé si la medicina me complacerá algún día o si tendré el valor de dejar las huellas que estoy viajando, pero definitivamente no soy una persona feliz. En el curso de nuestras vidas a menudo nos sentimos inadecuados cuando nuestras ideas o nuestra forma de ver la realidad no son aprobadas por los que nos rodean. En estos casos el mundo puede parecer hostil y sentimos una fuerte presión que nos lleva a estar ansiosos e inseguros: por eso las palabras de los padres de Alberto le hacen caer en una incertidumbre total. Todo el mundo tiene en mente un modelo de perfección que siempre quiere que seamos seguros, serenos e inteligentes, pero cuanto más nos parecemos a ese modelo, más cultivamos la desestima. El problema no es la incertidumbre, es la idea de perfección, es la enfermedad que el alma trata de combatir .

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