¿Estás pensando demasiado? Caminar en el verde

Los efectos beneficiosos de la naturaleza en nuestro estado de ánimo son aún en parte desconocidos, mientras que los de caminar se conocen desde hace mucho tiempo. En este caso vale la pena ponerlos juntos: un sendero en medio del bosque, un parque en la ciudad, en todas partes, siempre y cuando haya vegetación que nos mantenga alejados del estrés urbano. Suena increíble, pero simplemente camina y los pensamientos negativos se reducirán significativamente.

Basta con “mirar” a la naturaleza para mejorar!

La literatura científica que explora los beneficios para la salud (mental y física) de una “exposición” prolongada al paisaje natural va en aumento. Por ejemplo, según los resultados de una investigación reciente de Kate Lee y algunos colegas de la Universidad de Melbourne publicada en la revista Environmental Psychology, se descubrió que ya ver una fotografía con un paisaje natural durante unos segundos trae beneficios sobre el estado emocional. Si entonces interrumpimos una tarea que nos pone en problemas con un descanso de 40 segundos y miramos la imagen de un jardín verde, nuestro rendimiento mejorará significativamente.

Los resultados del estudio de Stanford

Gregory Bratman, de la Universidad de Stanford, realizó una investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences: se seleccionaron 38 personas que viven en zonas urbanas y que se descubrió que no tienen precedentes en trastornos mentales. Fueron divididos en dos grupos y se les invitó a caminar durante 90 minutos; 19 de ellos caminaron en un área natural cerca del campus de Stanford, y la otra mitad caminaron a lo largo de una carretera muy transitada en el centro de Palo Alto. Antes y después de la caminata, los sujetos seleccionados completaron un cuestionario preciso para investigar su tendencia a “criar”. Este “tipo de pensamiento” se revela con frases como: “Mi atención se centra a menudo en aspectos de mí mismo en los que me gustaría dejar de pensar” y “Paso mucho tiempo pensando en momentos del pasado en los que me sentía mal y enojado”.

La vida urbana, ¿un obstáculo para el bienestar?

Posteriormente, los sujetos involucrados en el experimento se sometieron a una exploración cerebral con imágenes por resonancia magnética funcional: se examinó una región cerebral llamada “corteza prefrontal subgenital”, un área muy activa en la que se producen pensamientos negativos sobre sí mismos y se implementan conductas de renuncia. El grupo de personas que habían caminado en medio de la naturaleza dio respuestas diferentes a las marcadas 90 minutos antes, mostrando que habían tenido una disminución sustancial de las “reflexiones negativas” y también la evaluación con RM apoyó la hipótesis: la actividad neuronal se redujo en el área cerebral “incriminada”. Estos resultados abrirán nuevas fronteras en el estudio de actividades que utilizan la inmersión en la naturaleza como terapia. Además, está ampliamente demostrado que una de las causas del aumento del número de personas que padecen trastornos mentales es precisamente la urbanización, y el 50% de la población del planeta vive actualmente en ciudades….

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