Herpes zóster: interpretación psicosomática

El herpes zóster, también conocido como “St. Anthony s Fire”, es una forma de erupción cutánea causada originalmente por el virus de la varicela, que luego permanece inerte en el cuerpo para luego reactivarse y desencadenar los síntomas. Por esta razón merece un examen en profundidad, no sólo de carácter médico, sino también y sobre todo de su significado en psicosomática.

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El nombre de esta enfermedad ya es significativo: el herpes proviene del griego hèrpein, que significa gatear. Como una serpiente, el herpes se arrastra silenciosamente desde el interior del cuerpo engañando tanto a las defensas inmunitarias como a la vigilancia de la conciencia. Cuando llega al exterior, explota como un fuego ardiente y doloroso. Pero no cualquier incendio.

Si no te das espacio, el herpes lo hará por ti

El aspecto psicológico común para las personas que padecen herpes es el “darse demasiado” . ¿En qué sentido? Puede ser una implicación emocional excesiva hacia una persona o situación particular; puede ser una dedicación extrema ligada a un fuerte sentido del deber o a principios morales que imponen dar el 100% y más. El miedo a cometer errores, a no tener éxito o a no estar a la altura de la tarea puede empujar a uno a elevar el listón cada vez más, más allá de sus propios límites físicos y mentales.

Al actuar de esta manera terminas comprimiendo dentro de ti mismo tus propias experiencias y las auténticas necesidades del alma : cansancio, tristeza, oposición, pero también elementos positivos como necesidades y deseos. Aquí entonces el herpes hace espacio para esa parte de nosotros a la que no hemos concedido nada, creando una especie de ventilación, aunque patológica. Y cuando lo hace, toma el tiempo que toma: su recuperación siempre requiere unas pocas semanas y mucha paciencia.

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Un virus que lo empuja a cuidarse

Por lo tanto, el herpes sugiere una enseñanza importante : cuidarnos. Para ello, hay que seguir tres pasos a la hora de llamar a nuestra puerta, más allá de los tratamientos farmacológicos que puedan ser necesarios.

  • Reflexionando sobre su estilo de vida

En lugar de tratar de encontrar el remedio adecuado para ello, trate de reflexionar sobre la forma en que está llevando su vida, porque ahí es donde el herpes ha encontrado el terreno fértil para desarrollarse: ¿demasiado estrés? ¿Demasiada dedicación? ¿Demasiado control? Estas son las preguntas que debe hacerse .

  • Dar más voz a los síntomas

Dentro de un herpes hay mensajes profundos que provienen de nuestro inconsciente. Son contenidos fuertes e importantes vinculados a emociones profundas. Entender el significado, sin embargo, no es suficiente, es necesario encontrar la manera correcta de expresarlos .

  • Respeta tu tiempo

El herpes te obliga a cuidarte. La posibilidad de que pueda ser contagioso puede empujarlo a permanecer menos en contacto con el mundo exterior, en una especie de aislamiento. Es un momento muy importante porque enseña la importancia de respetar los tiempos naturales .

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