Incluso las pequeñas pasiones te curan

A veces nos parece que algo falta en nuestras vidas . Puede suceder también a aquellos que lo tienen todo: una pareja, una familia, tal vez hijos, salud, un buen trabajo, amigos. Sí, todo es hermoso, pero falta algo, y sin esto no podemos decir realmente feliz. ¿Quizás somos imposibles de satisfacer? No, en muchos casos falta algo, pero es un elemento al que no le damos suficiente importancia: algo que nos pone en contacto directo con nosotros mismos. Y este algo es una pasión, una actividad hacia la que nos inclinamos instintivamente, que nos gusta hacer y que sabemos hacer (o que nos gustaría aprender a hacer). Cuando nos sentimos infelices, desmotivados, sin sentido, preguntémonos dónde terminó nuestra pasión , si le estamos dando el espacio correcto o si la hemos descuidado.

Aprendamos a no pasarlos por alto

Tal vez nunca nos hemos acostumbrado a darle una voz, hasta el punto de que no sabemos lo que es y lo que es. Tener una pasión y hacer espacio para ella cambia la forma en que eres en realidad. Tiene un efecto prodigioso en la psique: nos hace sentir como en casa dentro de nosotros, nos hace enfrentarnos a todo sabiendo que “mientras tanto ya nos tenemos a nosotros mismos”. Pero para tener este efecto debemos identificarlo o redescubrirlo, legitimarlo y defenderlo de los compromisos, del sentimiento de pérdida de tiempo, de la crítica, de los modelos dominantes . No debemos tenerle miedo: sólo nos lleva un poco de tiempo, pero nos añade mucho. Nuestra vitalidad, nuestra disponibilidad y entusiasmo. En realidad no es poco.

Qué hacer

Localiza tu pasión oculta

Para muchos es fácil: lo han estado cultivando desde que eran niños y si no regresan por un tiempo es sólo pereza. Pero incluso si no es así para ti, no te detengas en el hecho de que no sabes lo que es. Ponte a disposición para conocer cosas nuevas, incluso navegando por Internet, si eres un poco perezoso, para ponerte en posición de “enamorarte”, de ser secuestrado por algo que quizás nunca habías considerado.

Buscar espacio para ellos

Una vez que algo te intriga, no lo dejes ir. De hecho, haga todo lo que pueda para encontrar un espacio para la pasión, aunque sea pequeño pero constante, en su semana. Sólo así podrás sentir que no era verdad que no tenías pasiones, o que ya no las tenías; simplemente no las conocías. Pero ahora que sientes algo, déjalo vivir.

Defenderlo siempre

Esta pasión al nacer es como un embrión que debe ser nutrido y protegido. Rechaza la trivialización de tu propia mente y la de los demás (“¿Qué será? Hay cosas mucho más importantes. Es una pérdida de tiempo” y así sucesivamente….), evitar exponerlo al juicio de nadie, restarlo del aplanamiento de la rutina. Es algo fuera de lo común, y sólo si puede permanecer así puede animar tu vida.

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