¿Insatisfacción eterna? ¡Quita las pesas!

“Hice todo lo que tenía que hacer, aunque parte de mí no estuviera de acuerdo.” “Por un lado estoy contento, por otro hay algo que no me satisface. “Una parte de mí lo quiere con fuerza, la otra parte está llena de dudas. Cuando, al hablar de sí mismo, una persona se refiere a menudo al hecho de que hay dos partes que piensan diferente, o que tienen sentimientos, estados de ánimo e intenciones opuestas, significa que su desarrollo psíquico se ha detenido, ha encontrado un obstáculo y no puede aceptarlo.

Vuelve a enfocar tu vida

La persona de la que estamos hablando no es capaz de vivir los acontecimientos de una manera completa, total, porque inconscientemente teme perder algo más, que tal vez podría ser mejor para ella, aunque en realidad tampoco esté seguro de ello. Y por eso no puede estar “todo ahí”, ni sentir esa idea precisa como una sensación clara. De alguna manera, ella seguirá haciendo muchas cosas, pero siempre las hará con la sensación de que una parte de sí misma no está bien. Para salir de este columpio necesitas encontrar el centro de gravedad en ti mismo, un punto de observación estable. ¿Cómo hacerlo? Volver a una vida que nos pertenece. ¿Pero cómo saber si nos pertenece? Es simple: debe haber eros y patetismo, fuego y pasión. Volvamos a encontrarlos y encontraremos seguridad en pensar, sentir y decidir.

Localice los bloques que le bloquean

Si te sientes “dividido”, ciertamente hay algo hoy en día que fomenta esta división de una manera particular y la mantiene alta: una relación disfuncional, un contexto adverso, un ideal excesivo. Eliminar este elemento, o modificarlo radicalmente, abre con certeza el espacio para resolver definitivamente el problema de la dicotomía.

Ancho al sentido del placer

Devuelve a tu vida lo que te gusta pero que, por alguna razón, ha sido abolido con el tiempo. Y usted introduce en su vida diaria nuevas actividades inspiradas en el principio del placer, y no en el resultado de la racionalidad. Si el placer fuera a guiar tu vida de una manera concreta, no tendrías todas estas incertidumbres. El principio del placer supera las dudas y aclara las ideas.

Activar una “nueva parte”

Cuando hables de “dos partes de ti”, trata de no decir eso. Cállate o trata de decir algo fuera de esos dos. En ambos casos, en poco tiempo, se activará una nueva parte y se sorprenderá que, saliendo del eterno vaivén, se afirmará de una forma cada vez más estable y veraz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *