La ansiedad de la noche es enfrentada por el día

Cuando la ansiedad llega al atardecer

El estado de ánimo de muchos de nosotros está ligado a las diferentes fases del día. La mañana, la tarde, la noche y la noche (que todas las tradiciones asocian respectivamente con la primavera, el verano, el otoño y el invierno) son atmósferas diferentes para nuestra psique, capaces de influir significativamente en el estado de ánimo. Un fenómeno natural que, sin embargo, se ve exacerbado por la presencia de algunas molestias psicológicas. Hay, por ejemplo, una forma de ansiedad que se manifiesta sólo con la llegada de la noche. Durante el día la ansiedad permanece latente: los compromisos la mantienen a raya o simplemente no existe, la persona está serena. Luego, especialmente en otoño e invierno (es decir, la “tarde” y la “noche” del año solar), hacia el final de la tarde se siente como una sutil inquietud, un estado indefinido de suspensión que después de la cena se vuelve más molesto. Ahora, aunque las razones pueden ser diferentes, hay factores comunes detrás de esta forma de ansiedad que es bueno conocer para abordar mejor el problema.

Síntomas de ansiedad nocturna y vespertina

  • Inquietud al atardecer.
  • Angustia sutil y continua.
  • Pensamientos pesimistas y preocupaciones infundadas.
  • Una melancolía conmovedora.
  • Tensión muscular, palpitaciones, sensación en el pecho.
  • Apetito anormal si un miembro de la familia está fuera de casa.

Quién está más “en riesgo” que la ansiedad nocturna

  • Mujeres después de los 35-40 años de edad con un carácter aprensivo.
  • Niños de 20 a 30 años con poca actividad física y social.
  • Hombres completamente identificados con el trabajo.
  • Gente que se siente viva sólo en un estado de actividad.
  • Mujeres menopáusicas y ancianos que viven solos.

Causas más comunes

  • Conflictos no resueltos con eventos pasados (incluso muy remotos).
  • Dificultad para relajarse, dejar el control, disminuir la velocidad.
  • Analogía inconsciente entre la llegada de las tinieblas y los miedos eliminados (de lo desconocido, de la muerte, de las tinieblas…).
  • Distancia sufrida y no aceptada de un ser querido (a menudo la madre o el niño)
  • Exceso de energías físicas y creativas no utilizadas durante el día.

Qué hacer para superar la ansiedad nocturna

  • Actividad física
    Si usted es sedentario, necesita cansarse más con una actividad que le guste. Esto eliminará una parte de la energía de la ansiedad de la noche y la reducirá a la mitad.
  • Cambiar días
    Para “mejorar la noche” hay que cambiar algo durante el día: trabajar a una velocidad más lenta, tomar algunos descansos más, poner unos momentos agradables.
  • Cambiar de noche
    Busque una actividad fuera de la casa una o dos veces por semana, invite a alguien una vez cada quince días, decida una noche de lectura y una noche de cine. Así que aprendes a usar la noche y a no sufrir, y los que no hacen nada estarán tranquilos y no ansiosos .
  • Considere hacer una terapia
    Si después de todo esto la ansiedad no pasa, es necesario abordar la raíz profunda del problema. Tal vez la solución sea rápida y fácil, pero necesitas a alguien que te ayude: psicoterapia o asesoramiento.

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