La colitis crónica desaparece si usted acepta sus miedos

Una lectora de Riza Psicosomatica, Martina, nos escribe: “La colitis es un problema que afecta mi vida. Siempre tengo mucho miedo de estar enfermo: cada vez que salgo, que tengo que hacer frente a un viaje, que tengo que quedarme en el coche incluso para viajes cortos…. Empiezo a sentir dolores de vientre, como si tuviera que ir al baño, me siento hinchada y tengo estímulos tan intensos que no puedo pensar en otra cosa! Así que si quiero dar un paseo, ir al cine o hacer un viaje, me siento tan ansioso que siempre termino quedándome en casa y renunciando a tantas cosas que me gustan. Tengo 31 años, soy soltero, tengo una vida por delante y he estado tratando de curarme durante mucho tiempo, pero no puedo encontrar una solución y esto me desanima profundamente y sólo aumenta mi ansiedad y mis dolores de estómago.

La colitis revela nuestro “lado oscuro”

¿Reflexionamos sobre la expresión que utiliza Martina: “Estaba tan asustada que se me ocurrió ir al baño”? Su incomodidad, su colitis puede ser encerrada en estas palabras. El vientre es el mundo de los instintos, de los impulsos, de las pasiones (que se llaman notas de “vientre”); si no son aceptadas por nuestra “parte superior”, el cerebro, puede que no encuentren otra forma de deshacerse de esa “parte inferior”, el intestino, con tensiones, hinchazón y dolor abdominal que obligan a la persona a renunciar a muchas oportunidades para evitar estar en situaciones desagradables. Todo se juega al borde de la ansiedad y el miedo : si temo lo que puede pasar, si no me siento adecuado y no acepto un posible fracaso, trato de escapar del evento. Pero al no poder tolerar esta posibilidad porque daría luz verde a la autocrítica, aquí mi cuerpo viene en mi ayuda y me obliga a detenerme y encerrarme en casa. Esto, sin embargo, alimenta un círculo vicioso que desencadenará ataques colíticos cada vez más intensos y limitantes. ¿Cuánto tiempo durará? Incluso años si no miras la realidad a la cara y no aprendes a acoger cada parte de ti mismo, incluso la más débil: ¡todos son importantes, no un vacío del que hay que deshacerse lo más rápido posible!

El intestino es como un segundo cerebro

La lectura simbólica analógica conecta el intestino y el cerebro al captar la similitud en el color de la luz, en forma de circunvalaciones cerebrales y bucles intestinales, y en las funciones. A medida que el cerebro procesa los estímulos e impresiones del exterior, eliminando una parte de ellos en forma de sueños y pensamientos de desecho, el intestino recibe de manera similar el alimento ingerido, filtra una parte destinada a los vasos sanguíneos y elimina el residuo en forma de heces. El intestino expresa así las funciones de elección, transformación y asimilación.

Gracias a las imágenes has recuperado tu mundo “bajo”

Las imágenes son un lenguaje poderoso, en contacto directo con el cerebro y los instintos antiguos. Por eso podemos utilizar, en una técnica guiada, imágenes del pantano y de la tormenta, símbolos de una naturaleza bloqueada que encuentra su flujo, para restablecer el equilibrio en el intestino y en el mundo de las emociones “bajas y del vientre” que lo representa. Haga este ejercicio de relajación imaginativo todos los días y el beneficio vendrá pronto.

Toma una posición cómoda, cierra los ojos e imagina un pantano…un pantano inmóvil…un pantano inmóvil…un pantano negro…imagina agua estancada…vegetación estancada…calor…humedad…el sol brillante…el pantano está inmóvil…parece sin vida…el agua está inmóvil…imagina el barro negro… y por encima del cielo claro y el sol brillante… no parece que haya vida… pero te acercas… y en el agua ves algunos insectos… más adelante parece que un pez ha subido a la superficie…. notas el graznido de las ranas escondidas por la hierba…. y allí, detrás de los bastones, los patos…hay una vida escondida…ralentizada por el calor…escondida…perezosa…mirar al cielo azul…al sol brillante…pero aquí las nubes grises en el horizonte se acercan…cada vez más negras… las primeras gotas caen… es una tormenta… el viento se levanta y el cielo se vuelve amenazante… el pantano es aún más negro… aún… estancado… la vida del pantano es repentinamente silenciosa… el agua ruge…. y mojar el suelo….violentamente…con fuerza…las gotas que caen en el agua arrastran las hojas hacia el fondo…en el barro…un olor a tierra húmeda se extiende…el aire comienza a enfriarse…. la lluvia sigue cayendo…. la lluvia y el viento arrastran las hojas muertas y mueven las aguas….haciéndolas más claras….la lluvia libera el aire del calor del calor del calor…el agua de un pequeño río se lleva los escombros y las hojas…la pátina del pantano negro desaparece…luego el cielo se ilumina…el viento se calma…ahora sales de tu refugio y observas cómo se calman las aguas…son claras…. reflejan el cielo… mientras las ranas reanudan su canto… los insectos y los peces se aventuran fuera de los escondites… los patos suavizan las plumas mojadas… el aire del pantano es fresco y ligero…

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