La fórmula de la autoestima: ¡eres tan bueno como eres!

A veces sucede que nuestros miedos, nuestras inseguridades y los modelos de perfección constantemente propuestos nos llevan a fijar nuestra mirada en lo que no tenemos o no somos. Así que comenzamos una búsqueda tan cansada como inútil en el mundo “externo”: querer mejorar de esta manera es incluso contraproducente porque nos aleja cada vez más de nosotros mismos. No sólo eso, esta actitud nos lleva a pedir a otros confirmaciones y reconocimientos continuos que nunca son suficientes. Mejor tener el coraje de abrir las puertas incluso a nuestros lados “en las sombras”, porque es allí donde reside todo nuestro potencial y por lo tanto nuestra autoestima. De esta manera descubriremos que en nuestra imperfección somos seres únicos, ricos en facetas, pero sobre todo almacenamos todo el potencial para ser como una hermosa planta capaz de vivir en armonía con los demás. No esperamos a que los demás nos entiendan, nos convertimos en protagonistas de nuestras vidas y en arquitectos de nuestro destino, conscientes de que debemos estar orgullosos de todas nuestras partes. Después de todo, los ideales (que son perfectos por definición y por lo tanto falsos) no existen: Luca y Rita, dos de nuestros lectores, acaban de dejar de perseguirlos y han recuperado su bienestar. Aquí están sus historias…

LEA TAMBIÉN para la crítica y gane autoestima

Ya no busco el amor ideal y me siento mejor

Luca nos dice: “Cuando oí que mi novia me había traicionado, caí en la depresión. En los años siguientes emprendí un camino de psicoterapia que me ayudó a “coser la lágrima”, pero todavía me sentía incomprendida, seguí buscando espasmódicamente este “Amor” y pensé que las mujeres me rechazarían a causa de mi difícil pasado. Entonces empecé a seguir tu consejo y ya no me veía como una persona extraña y difícil. Poco a poco aprendí a conocerme más profundamente, a ver todas mis partes y a aceptarlas, a no obsesionarme con la búsqueda de un ideal. He redescubierto una sensibilidad que me permite hacer mi trabajo futuro de la mejor manera posible, el músico. Y ahora que he dejado de buscar me encuentro rodeado de lo que siempre he querido sin esfuerzo y sin sentirme inadecuado.

LEA TAMBIÉN las reglas de oro para la superautoestima

El patito feo dice adiós a la perfección

La historia de Rita es diferente, pero comparte con la de Luca el tema del ideal, de la perfección: “Siempre me sentí como el “patito feo”, desde la escuela primaria, yo era el “extraño”, el empollón que nadie hubiera querido como compañero, y arrastré estas sensaciones, hasta que el “patito feo” se transformó en un cisne. Pero incluso cuando los chicos empezaron a cortejarme no era feliz, siempre me faltaba algo. Buscaba confirmación desde fuera y pasé años haciendo un “trabajo sobre mí mismo”: quería estar más seguro y complacer a todo el mundo. Entonces, leyendo a Riza psicosomática, comprendí que hasta que traté de llegar a la perfección nunca lo lograría y siempre me sentiría incompleta. Así que, como sugiere un artículo, traté de mirarme a mí mismo por primera vez de una manera diferente, como cuando miras un paisaje: ¿puedes decir que en una puesta de sol para ser más bello?

Escoge tu planta, te enseñará que “estás bien así”.

Esta es una técnica útil para aumentar su seguridad y tener más confianza en usted. Trate de mirar las plantas a su alrededor todos los días, en su jardín, de camino al trabajo o en el balcón de su vecino. Tómese su tiempo para observar su belleza, para observarlas en detalle. Poco a poco te darás cuenta de que cada uno de ellos tiene sus peculiaridades: la forma y el tamaño son diferentes pero todos tienen esa singularidad que los caracteriza, sin necesidad de retoques ni mejoras. Nadie es menos “digno” de pertenecer a la naturaleza que las otras plantas. Elige entre todas las plantas que más te gusten y utilízalas como un “espejo interior”: cada vez que sientas que te falta algo, que no estás a la altura, cierra los ojos e imagina la planta que has elegido, recordando que tú, al igual que tu imagen de la planta, lo estás haciendo bien como eres…..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *