La maternidad, cómo cambia el cerebro de las mujeres

Es bien sabido que el embarazo puede provocar cambios en el cuerpo de la mujer, pero los recientes descubrimientos han demostrado que el cambio inducido por la maternidad también afecta al cerebro. Resultó que después de la maternidad hay cambios importantes en algunas áreas específicas del cerebro que permiten trazar diferencias claras entre las imágenes tomadas de las exploraciones cerebrales realizadas a mujeres que habían experimentado un embarazo y a mujeres que nunca habían dado a luz.

Con la maternidad, el cerebro cambia su estructura…

Investigadores de las Universidades de Leiden y Barcelona, cuyo trabajo ha sido publicado recientemente en la revista Nature Neuroscience, examinaron las resonancias magnéticas funcionales del cerebro realizadas por un grupo de 25 mujeres en tres momentos diferentes de su vida: antes de la concepción, después del parto, unas semanas y varios meses después del parto.

Como grupo comparativo, se eligieron 36 hombres, 19 de los cuales acababan de ser padres, y 20 mujeres sin hijos. Los investigadores querían investigar las diferencias en el tamaño de la sustancia del cerebro gris en los diferentes grupos que participaron en el estudio. Mientras que en las mujeres sin hijos y en el grupo de hombres, incluidos los que se han convertido recientemente en padres, no se encontraron cambios sustanciales, en las mujeres en maternidad, el cerebro ha experimentado cambios significativos después del embarazo. Particularmente después del nacimiento de los niños, se encontró una disminución en el volumen de materia gris en los cerebros de las mujeres, comparándolos con las imágenes tomadas antes de la concepción.

. …. Y se reorganiza para nuevas necesidades

.

¿Qué es exactamente la “reducción de la materia gris” cerebral? Como dice Elseline Hoekzema, una neurocientífica de la Universidad holandesa de Leiden, la reducción de la materia gris no debe interpretarse como un aspecto negativo. Un fenómeno similar se observa durante la adolescencia y es funcional a una reorganización del cerebro para permitirle madurar adecuadamente. Examinando los datos de este estudio, es justo decir que la maternidad es como una segunda fase de reorganización del cerebro, necesaria para que las mujeres sean más receptivas a la tarea de criar a sus hijos.

Los principales cambios cerebrales involucran precisamente las áreas responsables del reconocimiento de las intenciones de otros, como la corteza frontal, la corteza temporal y la línea media. Las madres, impulsadas por el cuidado de sus hijos, desarrollan una mayor habilidad para leer las emociones de los demás y una mayor habilidad para entender las necesidades de los demás, un proceso evidentemente necesario para poder criar a los hijos adecuadamente.

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