La pasión nace de nuevo gracias a la inseguridad!

Parece una paradoja, pero el secreto de una relación que funciona radica en crear tiempo para cultivar los propios intereses y pasiones, dejando un velo de misterio con la pareja y no teniendo una relación exclusiva con ella. Muchas mujeres se quejan de que después de años de matrimonio la pasión se desvanece y todo se vuelve habitual; no hay nada peor que la rutina que hace que “se duerma” cada relación y cada sentimiento. Justo cuando una historia llega a esta fase de “sueño crónico” se produce una inesperada o una pelea que pone en crisis a la pareja y todo parece colapsar: se pierden las seguridades sobre las que los cónyuges fundaron la vida de la pareja y ambos se sienten perdidos “bajo el suelo bajo tus pies”.

Dejemos las certezas Greta quería contarnos su historia: “Todas las mañanas cuando me levanto me pregunto cómo me siento con la persona que tengo a mi lado en la cama, si ahora estamos juntos sólo por costumbre o si después de todo todavía hay algo mágico que nos mantiene juntos. Mi marido no me hace perder nada y somos una pareja que generalmente se llevan bien. Pero ya no existe la pasión del pasado, esa incertidumbre que hacía especial cada momento que pasaba con él…. A veces, sobre todo cuando nos peleamos, me pregunto si todavía me encuentra atractiva o si tiene ojos para los demás. Desgraciadamente, incluso nuestros momentos de intimidad se han reducido mucho y han perdido su sentido más profundo….”. Esta historia es un ejemplo clásico de cómo se puede “apagar” una relación de pareja si no se adoptan algunas estrategias para mantenerla viva con el tiempo. Ten cuidado de tener demasiadas certezas en el amor porque son ellas las que nos harán vivir una historia sin pasión!

Dudas y secretos…salvar a la pareja Hay que distinguir las dudas que sirven a la pareja de las que, por el contrario, la arruinan: las primeras se aseguran de que ambos no se “duerman en los laureles”, mientras que las segundas les hacen vivir en un estado perenne de ansiedad que afecta negativamente a la relación: por ejemplo, cuando empiezas a controlar al otro porque tienes miedo de que nos traicione, el único efecto que obtienes es ver cómo aumenta la ansiedad de que esto suceda. Como han confirmado muchas otras lectoras psicosomáticas de Riza, las mujeres a menudo crean un ideal de historia y vida “perfecta” que entra en crisis tan pronto como aparecen las incertidumbres. Por el contrario, las inseguridades y lo “tácito” pueden ayudar a intensificar una relación: debemos aprender a mirar con atención cuando estas sensaciones llegan, abandonarnos a ellas sin contrastarlas con los proyectos que hemos construido y dejar que suceda lo que tiene que suceder . El amor es como un guión teatral, no se puede programar, quitarle los giros y hacer que dependa exclusivamente de certezas, de lo contrario el aburrimiento triunfará.

Las reglas de oro

– mantener siempre despierto el amor con algún “secreto”

– no hacer demasiados programas en una relación

– mantener a la pareja “encendida” aceptando dudas e incertidumbres

– no viva en simbiosis con su pareja, pero tómese el tiempo para hacer las cosas usted mismo

– Golpee a su pareja con pequeñas sorpresas

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