Libérate del amor ansioso

“Me preocupo por ti, así que te amo.” Esta frase se puede resumir como una de las modalidades afectivas que, dentro de una familia, pueden hacer más daño. Sí, porque si preocuparse por los que amamos es definitivamente una señal de interés y preocupación, la exageración convierte la relación en una jaula. Ocurre cuando la aprehensión ya no es una reacción a algún evento o situación que pueda inducir ansiedad (el resultado de un examen de diagnóstico, un accidente, un retraso inexplicable ), sino que se convierte en la principal, y a veces la única, forma en que se transmite la afección que usted siente. Ya no es una opción que se activa episódicamente en relación a lo que sucede, sino un estado de alerta crónica.

El identikit de los aprensivos… Así que aquí hay una madre que está “de espaldas” con mil recomendaciones a sus hijos, constantemente temiendo que se enfermen o se lastimen; un hijo que llama a sus padres cinco veces al día preguntándole cada vez: “¿Cómo va todo? ¿Te encuentras bien? ¿Lo necesitas? ¿Estás seguro de que estás bien?”. Un hermano o hermana mayor que controla la vida del hermano o hermana menor: “¿Dónde has estado? Vuelve pronto! Llegue a tiempo! Ten cuidado con quién andas. Este modo también puede extenderse a la familia extendida: hay clanes familiares impregnados por este modo anxiogénico sin sentido. Los tonos, las actitudes, los gestos, las expresiones del rostro, todo está impregnado de ansiedad: “¿Qué pasó? ¿Ha pasado algo? Eso es lo que necesitábamos también! ¿Y ahora cómo lo hacemos? Mantengámonos vigilantes, hagámoslo, hagámoslo, hagámoslo!

Si cambia el idioma, mejore las relaciones

Sin darse cuenta, el aprensivo establece un lenguaje afectivo monocorde, basado en la preocupación. Con un poco de atención se puede intervenir de dos maneras: ampliando la gama de formas de comunicar el afecto y dándoles un valor positivo y constructivo. Se trata de pasar, por ejemplo, del concepto: “Me preocupo por ti y por eso temo por ti”, que sólo puede inducir a la ansiedad y a las continuas dudas: “Te amo, si me necesitas estoy aquí”, que ofrece una presencia pero deja libertad absoluta. O ir desde: “Si haces esto, quién sabe lo que va a pasar”, lo que crea inseguridad y un sentimiento de precariedad, a: “Si haces esto, ciertamente lo harás bien”, lo que anima y da apoyo y confianza. Las palabras, como los gestos, son por lo tanto un vehículo importante de afecto. Pero para que tengan éxito, deben ir acompañados de un tono sereno, no parpadeante ni angustiado, y de una expresión del rostro que no sea pietista ni sentimentalista. Tal vez se necesite un poco de esfuerzo al principio, pero los resultados, tanto para ellos como para los demás, serán inmediatos.

5 reglas para salir de la burbuja de la ansiedad:

-Notas más. Esto hace que sea más fácil evitar crear alarmas y dar consejos continuos, lo que puede producir reacciones molestas en los demás. Los que te rodean se sentirán más relajados y las relaciones mejorarán muy rápidamente.

-Dedique parte de su tiempo a algo que le gusta hacer . Puede ser una afición, una actividad física o un proyecto con una cierta duración en el tiempo: las pasiones son la mejor droga contra la aprehensión y nos devuelven la imagen de un mundo en el que es agradable vivir.

– Haz sitio para alguna aventura . Salir de las huellas de la vida cotidiana: la ruta habitual, la rutina habitual, colorear los días de gris. Ver algo nuevo cada día desbloquea la mente de los mismos caminos mentales. Obviamente no es necesario arriesgarse, una experiencia deportiva en contacto con la naturaleza es suficiente. El contacto con la naturaleza es una panacea porque nos lleva a eclipsar los pensamientos tortuosos y recurrentes.

Cambiar el paisaje mental. La preocupación sin fundamento o excesiva causa parálisis. Los que lo experimentan están prácticamente bloqueados, no dan rienda suelta a sus fantasías y dejan de ser emprendedores. Los pensamientos son siempre los mismos, y cada vez más oscuros. No se irán con buena voluntad, sino cambiando su paisaje mental. En vez de continuar monitoreando lo que otros están haciendo para tratar de prevenir su colapso, cambia el enfoque de tu atención a tus propios proyectos que pueden secuestrar tu mente y así regenerarla.

-Que otros se equivoquen El amor ansioso crea dependencia entre usted y sus seres queridos, unidos por el compromiso de escapar de peligros imaginarios. Esta atmósfera, ya sea que la promuevas o la sufras, termina impregnando toda la relación, dejando poco espacio para el crecimiento personal, el cual necesita ser experimentado incluso a través del ensayo y error y el aliento mutuo. Deja a tus seres queridos la posibilidad de hacer las cosas sin tus continuos consejos. Será más autónoma y más fuerte, y por lo tanto más capaz de enfrentarse a los peligros. Eso es exactamente lo que quieres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *