Mi hijo está empezando la escuela.

Entre las formas de ansiedad no cubiertas por las estadísticas oficiales hay una típica del mes que está a punto de llegar, septiembre. Es la de muchas madres que están acostumbradas a pasar mucho tiempo con sus hijos y que, por lo tanto, viven el primer día de escuela (algunas incluso tienen jardín de infancia) como si se tratara de la primera salida real del niño de su vientre. Es una ansiedad que comienza varias semanas antes, que a veces se desliza en lágrimas y culmina en el momento del desapego, percibido como una separación real, como una “lágrima”.

Cuidado. Puede ver.

Una ola emocional que el niño no puede evitar sentir: el niño ve a su madre enferma y esto le hace percibir el nuevo mundo como hostil y peligroso, y -más profundamente- su primera posibilidad de autonomía como una traición que inflige dolor a su madre. La ansiedad materna es la protagonista de la escena, negando a su hijo esa curiosidad espontánea y sano asombro por el nuevo contexto. Es bueno darse cuenta de esto y evitar traumas innecesarios a los más pequeños.

Errores a evitar

  • Hable con amigos y familiares sobre sus preocupaciones en presencia del niño.
  • Perder el control o moverse de forma flagrante al desconectarse.
  • Convenza a su hijo con demasiado entusiasmo, pero convénzase a sí mismo de que la escuela es una buena experiencia.
  • Pedirle al niño que confirme su afecto estará “muy lejos”
  • Justifique sus sentimientos con el niño y siéntase culpable.

Consejos útiles

  • Ser cómplice del pequeño
    Convierta los primeros días de escuela en una aventura para vivir con su hijo. Muéstrese curioso sobre la nueva experiencia: esto cambia su atención a ella sin culpa ni miedo.
  • Aprovechar la oportunidad
    Es una oportunidad para ver a su hijo de una manera nueva y seguirlo en su encuentro con el mundo.
  • Celebrar con su hijo
    Organizar una pequeña fiesta para celebrar el evento con alegría y eliminar cualquier matiz negativo.
  • Elija bien su escuela: saber reduce la ansiedad
    Vaya en persona a ver el jardín de infantes o la escuela: debe sentir que es un lugar seguro y acogedor para cuidar a su hijo.

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