Mi vida es perfecta. ¿Por qué viene la ansiedad?

Laura escribe un correo electrónico a la redacción de Riza psychosomatica, diciendo que desde hace algún tiempo siente un desasosiego inesperado, ansiedad: “Soy una chica de 27 años y llevo una vida normal y tranquila. Vivo con mis padres, empecé a trabajar y tengo novio desde hace años; en resumen, estoy contenta y satisfecha de cómo van las cosas. Pero últimamente he estado sufriendo de ansiedad, especialmente cuando estoy fuera de casa. No puedo entender por qué y no quiero consumir drogas, ¿podrías ayudarme?”.

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La ansiedad quiere excitarlo al desactivar la rutina

Como dice Laura, su vida es aparentemente perfecta: buenas relaciones con sus padres y su novio, un lugar para trabajar y tranquilidad. ¿Quién de nosotros nunca ha pensado, en los momentos de mayor dificultad, lo deseable que es una vida así? En realidad, esta perfección de la superficie esconde una imperfección en las profundidades: Laura se ha encerrado en un círculo siempre cambiante de acontecimientos, que está sofocando su alma. Sólo para romper las barras de esta jaula de oro, viene la ansiedad . Surge para despertarla, para activarla, para hacerle comprender que la vida monótona que lleva no le permite evolucionar; se rompe como una ruptura en una pared, lo que rompe el equilibrio y crea desorden. Laura no puede entender la causa externa de la incomodidad que siente porque no está allí: la ansiedad emerge desde dentro, es el medio que utiliza su alma para hacerla comprender que es una vida perfecta sin acontecimientos inesperados que bloquean sus energías creativas.

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No rechace la ansiedad: es su aliado

¿Cómo volvemos a estar bien? La ansiedad de Laura tiene una función evolutiva específica y por esta razón debe aceptarla, escucharla, percibirla; mientras permanezca, significa que su función no se ha cumplido completamente. A menudo tratamos de eliminar sentimientos considerados socialmente negativos, como el miedo, la ira, la envidia y la ansiedad. En realidad, son emociones que nos tocan y que debemos aprender a vivir con las cualidades consideradas “positivas”, como la bondad, la generosidad y la paciencia. Es contraproducente concentrarse sólo en los aspectos de nuestra interioridad que preferimos, debemos acogerlos a todos. La ansiedad de Laura es su aliada y quiere sacarla de la rutina en la que está atrapada, así que si trata de hacerla pasar antes de que haya hecho esta tarea, volverá más fuerte que antes. Ahora le toca a Laura escuchar la incomodidad, aceptar el reto y volver a dar un poco de pimienta a su vida, porque sólo así puede pasar la ansiedad.

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