Náuseas crónicas, ¿qué dice la psicosomática al respecto?

Un lector de Riza Psicosomática envía un correo electrónico a la redacción: “Tengo un problema que debo resolver: las náuseas. Lo he tenido durante al menos seis meses. Es como levantarse con un ladrillo en el estómago que nunca desaparece. Tengo 26 años, soy soltero y en un mes mi querido hermano mayor se casa. Estamos muy unidos, pero por supuesto que estoy feliz de que se vaya a casar. Estoy contento de que esté bien y haya encontrado a la persona de su vida, estoy contento de que me haya querido a su lado y por eso estoy tan comprometido con la organización del evento. Pero las náuseas se están convirtiendo en un obstáculo: no fui a la prueba ni vestido ni como florista y le pedí a una amiga que se encargara de la despedida de soltera. Y lo siento porque mi futura cuñada empezó a mirarme mal, pero ¿qué puedo hacer al respecto? Siempre trato de ser amable con ella, pero las náuseas me cierran el estómago. ¿Qué puedo hacer? Tengo que estar bien para la boda de mi hermano o no me perdonaría.

Nuestra respuesta

Querido amigo, considerando los momentos en que las náuseas se están manifestando, creo que tal vez no estás enfrentando la boda de tu hermano con la actitud correcta. Pero, ¿qué significa “correcto”? ¿Significa estar contento por todo y a toda costa y comprometerse hasta el punto de agotarse en la organización de los preparativos, incluida la posibilidad de tener un buen rostro con una futura cuñada a la que quizás no le guste tanto? ¿O significa ser consciente de tu dolor, de esa ligera inquietud, miedo y sensación de soledad que implica desprenderse de un afecto importante? Y cuidado, esto no significa que no estés contento de que tu hermano haya encontrado a la persona adecuada y se vaya a casar. Siempre tenemos los opuestos: ser feliz por él no significa que no quiera negar que también siente un poco de disgusto. ¿Qué hay de las náuseas, entonces?

La náusea no es un problema sino un síntoma

En tu caso es un síntoma molesto y omnipresente que intenta decirte que algo anda mal: “algo” que no sube o baja y que sube y baja una y otra vez. Por un lado está esta náusea que te mantiene “providencialmente” alejado de las pruebas, por otro lado estás tú que tienes miedo de ser abandonado por su hermano mayor y que, de alguna manera, te ves forzado a enfrentarte a los grandes pasos de la vida y, tal vez, a envidiarlo un poco o a sentir un pellizco de celos. La terapia realmente efectiva, en realidad, es que te autorizas a expresarte, al menos a ti mismo, tus emociones tal como las sientes y a aceptar, si las hay, incluso las negativas. Sólo así se resolverán las náuseas y encontrarás la manera correcta de estar cerca de tu hermano, fuerte del profundo afecto que sientes por él.

Puede aparecer cuando usted impone algo que le molesta

La náusea es un malestar realmente molesto y limitante porque también compromete el sentido del equilibrio. Si es un evento ocasional, no significa mucho. Si, por otro lado, es frecuente, lo primero que hay que hacer es no descuidar las posibles causas orgánicas. Una vez excluido se puede mirar el aspecto psicosomático empezando a preguntarse si estamos aceptando una situación que simplemente no nos gusta o si dijimos que sí cuando querían decir un no decidido. Si nos estamos forzando y vamos en contra de nuestra naturaleza, es necesario, ante un acontecimiento que no puede resolverse completamente, encontrar al menos un compromiso que reduzca el sufrimiento y nos dé algo de serenidad.

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