No apague el eros cuando llegue un niño.

Un nuevo padre preocupado escribe a la redacción de Riza Psicosomatica: “La alegría de ser padre ha ido seguida de la tristeza de no ser ya marido. Cuando mi esposa ha dado a luz, ya no entra en nuestro dormitorio. Ahora todo gira en torno a nuestro hijo y cada vez más tiendo a ver a Michela como madre y no como amante. Así que es cierto que después del nacimiento de un niño, ¡la pareja estalla! ¿Cómo podemos volver a ser una pareja no sólo de padres?”

El nacimiento de su hijo fue un momento muy importante en tu vida: ahora ya no eres sólo una pareja, sino también una familia donde los roles han cambiado; la única condición que no debe cambiar es que el papel de los “amantes” debe ser siempre cultivado y cuidado. Es normal que después del parto haya una cierta disminución del deseo y el consejo correcto en estos casos es esperar unas seis semanas para la reanudación de las relaciones. Una vez superadas las “dificultades físicas”, como la sequedad vaginal natural, es aconsejable retomar la comprensión íntima y prestar mucha atención a los problemas psicológicos que pueden bloquearla. Con frecuencia, los cambios hormonales después del parto pueden llevar a estados de depresión leve. Lo importante es que siempre estés muy cerca de tu mujer y le ayudes a convivir el papel de mujer/amante con el de madre. Será importante esculpir momentos íntimos y crear espacios en los que vivir la dimensión sensual de la “pareja”. Su mujer tendrá que intentar recuperar su papel de mujer y amante, y ella a su vez tendrá que combinar la visión de su pareja de una “madre amorosa” con la de una mujer, posiblemente volviendo a poner en juego el eros y la seducción. Lo importante es que la nueva pareja de padres retroceda, para reajustar su sexualidad a un nuevo equilibrio.

Encontrar espacios y tiempos “en dos”

Si las prioridades han cambiado inevitablemente, esto no significa que el sexo se convierta en el final de la vida. Así que aprovecha los momentos en los que el bebé duerme para estar juntos por un tiempo, tal vez incluso para vivir un momento de relajación sin pensar que la chispa debe ser activada cuando se te ordene. Su intimidad comenzará a renacer espontáneamente y al final no parecerá tan extraño tener sexo con su hijo en la otra habitación. Además, su pareja tendrá que acostumbrarse a reapropiarse de “su” espacio y de su intimidad en una situación que también es inusual. Cualquier momento puede ser bueno! La búsqueda de oportunidades para la intimidad con su esposa estimulará la creatividad y la imaginación, siempre divertido en el sexo. Un apoyo significativo para la recuperación de su intimidad puede venir del exterior: los abuelos que sostienen a su nieto por una noche o un fin de semana, o la niñera que lo saca a pasear pueden ser grandes remedios para recuperar, al menos temporalmente, de su espacio y de su alcoba. Lo importante es encontrar y redescubrir tu dimensión espacio-sensual como pareja: ¡es uno de los obstáculos más complicados en la vida de tres personas! Y recuerde siempre: no hay pareja paterna si no existe…. ¡la pareja!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *