No me di cuenta de mis sueños. ¿Y ahora qué?

Claudio nos escribe: “Cuarenta años no he logrado casi nada de lo que soñaba de niño, aunque realmente hice lo mejor que pude. ¿Qué he hecho mal? Me siento frustrado y decepcionado, pero como usted sugiere a Riza, trato de aceptar estos sentimientos y observar lo que sucede…. ¿Pero luego qué? ¿Qué debo hacer ahora? Me temo que me voy a quedar atrapado en esta condición. En resumen, ¡tengo que hacer algo para sentirme bien!”.

Es común que todo el mundo se detenga a pensar y a hacer balance de vez en cuando. Así que, preparas las correcciones correctas a los errores que crees que has cometido y te llenas de buenas intenciones… Inútil: hacer equilibrios interrumpe el flujo de conciencia dentro de cada uno de nosotros. ¿Qué es esta conciencia? La posibilidad de decir dentro de mí: “Yo soy”. No “”o soy esto o aquello””, no “lo que quiero ser o llegar a ser”. Simplemente: Yo soy. De la misma manera, hay que estar atento a los sueños de la mente! ¿Qué sueños teníamos? ¿La de ser futbolista, actriz, directora, médico? ¿Son estos nuestros sueños, o sueños que el mundo nos ha inculcado? Si ese fuera el caso, nos pasaríamos la vida como banderolas, siempre insatisfechas. Qué oportunidad desperdiciada! Si dejas de decirte a ti mismo lo que necesitas llegar a ser, entonces tu Ser comienza a moverse y comienza a hacerte convertir en lo que ya eres, pero no sabes que eres. No hay balances, no hay necesidad de llegar: la conciencia por sí sola es suficiente para guiarnos.

Sólo se requiere contemplación y espera

Claudio, en su carta, escribe: “Sí, acepto mis sentimientos, pero entonces? Esta pregunta es el resultado de una mentalidad para la que siempre espera algo del exterior. “Pero entonces” cambia la atención en los proyectos y en el tiempo futuro, y es precisamente esta actitud la que bloquea las soluciones que llegan espontáneamente. La relación con el mundo interno debe estar hecha de observaciones y paciencia. La tristeza, la angustia, el dolor están llegando; los ves asentarse dentro de ti, como si fuera la primera vez. Usted no dice: “Estoy triste porque no hice nada, o porque él me lo dijo, o porque no tengo a mi prometida…”. Sólo mira la tristeza. Y esperar a que los malestares hagan su “trabajo” dentro de ti. De acuerdo a nuestros estados mentales, la vida va en un sentido más que en otro, forma un destino u otro.

Trate sus miedos como un niño

En la última parte Claudio habla del miedo a quedarse atrapado donde está. El miedo siempre alude a algo desconocido, es la puerta al misterio…. ¿De qué tenemos miedo? De lo que no vemos, de lo desconocido, de perdernos, de lo inusual. Cuanto más intentas adaptarte a las reglas, a los modelos de éxito, a los estándares, más miedo aparece. Si, por otro lado, te ocupas de lo inusual, los miedos desaparecen automáticamente. Hace algún tiempo un psicoterapeuta le dijo a Raffaele Morelli: “Sabes, las cosas no iban bien en mi vida, pero recordé que a menudo hablas de nuestra parte más importante y desconocida. Así que empecé a hacer las cosas habituales -trabajar, estar con mi pareja o con otras personas- pero al mismo tiempo a sentir que había un personaje desconocido dentro de mí, totalmente desconocido…. Aprendí a no hacerle preguntas, sino a sentirlo conmigo, siempre cerca de mí, en las cosas pequeñas. No lo creerás, pero progresivamente todos mis problemas han comenzado a desvanecerse. Hasta que me di cuenta de que mi vida también estaba mejorando. Tan pronto como me distraigo de la relación con lo desconocido y vuelvo demasiado en la realidad del razonamiento, de los proyectos y de los presupuestos, él vuelve a llamarme, quizás con un estado de tristeza o de desorden. Así que vuelvo a él y estoy bien”. Aprendamos a hacer esto también….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *