No tengas miedo de la Sombra: ¡es tu lado más brillante!

¿Qué es la Sombra? Con este término Carl Gustav Jung, el fundador de la psicología analítica indicó el conjunto de todos los aspectos más oscuros (y a menudo desconocidos) de nuestra personalidad, aquellos que racionalmente consideraríamos inaceptables y/o moralmente inapropiados. Pero con esto Jung no creía en absoluto que la Sombra era un tipo de enfermedad a curar, sino que, por el contrario, una parte natural de nosotros mismos que, si se reconoce y acepta, puede resultar ser un recurso muy importante para nuestra madurez psicológica.

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¿Qué es lo que no puedes soportar en los demás? Allí la Sombra está oculta

En primer lugar, para reconocer nuestra Sombra, puede ser útil hacernos la siguiente pregunta: “¿Cuáles son las actitudes y acciones que no apoyo en otras personas? Muy a menudo lo que en otros nos molesta más , ya sea una idea, una forma de ser o un comportamiento, simboliza la parte de nosotros que más rechazamos . No sólo eso, al no aceptar conscientemente nuestra Sombra, muchas veces actuamos sin darnos cuenta, a través de una serie de actos de los cuales nos preguntamos la razón. ¿Somos realmente nosotros? Sí, lo estamos. Por supuesto, lo mismo les pasa a los demás: por eso se comportan unos, otros inexplicablemente atraídos por nosotros, otros irreductiblemente hostiles. Sí, porque la sombra también se refiere a la atracción: muchas relaciones intensas son “encuentros de sombra” y cualquier explicación racional no sería suficiente para definirlas. Suceden, y sólo se pueden experimentar…

Deja de moverlo y la sombra se convertirá en tu aliado más preciado

La Sombra que es removida, negada o suprimida a menudo se vuelve amenazante e interfiere fuertemente en nuestras vidas. Creemos que al señalarlo, el mal puede disminuir, pero sucede lo contrario, porque cuanto más luz estemos convencidos de que emana, más Sombra proyectaremos. Mejor que intentar llegar a un acuerdo con este lado oscuro del nuestro e intentar decir: “Sí, yo también soy malo, a veces posesivo, a menudo envidioso: no soy así, pero también lo soy…. Al principio será difícil, pero no imposible. Y la verdadera ventaja de este proceso es que una vez admitido, nuestra “Sombra”, se volverá más aceptable y menos dañina, como el agua que, si se deja fluir libremente, fluye regularmente y no corre el riesgo de desbordarse de violencia de repente. No sólo eso, todas esas energías y recursos psíquicos gastados hasta ahora para luchar contra nosotros finalmente estarán disponibles para evolucionar y finalmente llegar a ser… ¡nosotros mismos!

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