Nuevo amor: Así es como se empieza con el pie derecho

Una pareja “joven” se reconoce a primera vista: brota la felicidad de todos sus poros, es el retrato de la naturalidad y de la espontaneidad. Si se eclipsan estos elementos, la relación corre el riesgo de aplastarse y transformarse en un ménage rutinario, una antesala de la crisis. No te preocupes, este no es un final inevitable: hay comportamientos que podemos poner en práctica de inmediato para evitar que nuestro nuevo amor se marchite antes de tiempo.

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La pareja, atracción y magia

¿Qué es una relación real? Es un intercambio de energías , una unión mágica basada en afinidades y atracción mutua ; representa una fuerza dinámica y creativa, caracterizada por un fuerte sentido de “ser y convertirse”. A menudo te acercas a tu pareja por instinto y a partir de ahí empiezas a compartir una parte de tu vida e intimidad, la que más nos caracteriza. Inicialmente, en la fase de pleno enamoramiento, inevitablemente tendemos a idealizar a la pareja (que nos parece casi perfecta), pero tarde o temprano se dará cuenta de que incluso él se caracteriza por aspectos que no nos gustan o que no compartimos. No significa que el amor haya terminado o haya perdido su magia, al contrario, es la evolución normal de enamorarse a amar. Abandonar cualquier modelo de perfección amorosa desde el principio sólo es bueno para la pareja, les hace inmediatamente capaces de superar dificultades, malentendidos y dependencias.

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Nuevo amor: errores que hay que evitar

Para mantener la naturalidad y el placer de estar juntos desde el principio, es necesario quitar a la pareja todo lo que no es “su competencia” y vivir el nuevo amor día a día sin expectativas pretenciosas o proyectos prematuros. Aquí hay una serie de consejos para que la nueva relación tenga un buen comienzo.

  • No coloque carteles: No haga alarde de los cuatro vientos con los que se siente bien con su nueva pareja y hable con los cuatro vientos sobre todo lo que hacen juntos. Hacerlo creará la expectativa de un cuento de hadas y cuando lleguen los primeros problemas no podrás vivirlos pacíficamente, ya que estarás condicionado por el juicio de los demás.
  • No pidas pruebas de amor: la gente manifiesta su amor en formas y tiempos muy personales; así que es absolutamente inútil y ridículo pedir expresamente que se haga algo para probar el amor. Esto hará que la pareja se sienta en un aprieto y degradará el significado de los gestos que deberían surgir de forma natural y espontánea. Más bien, preste atención a cómo su pareja, incluso de manera discreta, deja claro que la ama: aprenderá a conocerla más profundamente y se sentirá más apreciada sin sentir la necesidad de ciertas peticiones.
  • No compares con ex: el amor vive en el presente y debe permanecer en el presente. Hacer comparaciones continuas con tus ex (tanto positivas como negativas) pone a la pareja bajo estrés, y ellos sentirán que están compitiendo. Recuerda que en una nueva relación las personas involucradas son diferentes, los tiempos son diferentes, las energías son diferentes: enfócate en el presente e incluso si encuentras algunas cosas en común en comparación con el pasado, siguen estando relacionadas con la relación actual y por esta razón deben ser experimentadas como nuevas.
  • No reclamar la responsabilidad parental: el compañero debe ser el compañero y no el padre: no debe realizar deberes parentales hacia el otro y redimir cualquier deficiencia del pasado. Los padres y las parejas tienen papeles muy diferentes y su mezcla puede disminuir el erosión, establecer una relación de dependencia o sacar a la luz el síndrome de la croceroxina.
  • Guarda el misterio: el mito de “decirte todo a ti mismo” está desgraciadamente todavía arraigado en nuestra sociedad; se cree que es una manifestación de responsabilidad y confianza en el otro, pero en realidad puede ser muy dañino y paradójicamente arruinar a la pareja. El espacio de la pareja no debe ser un confesionario: mantener un aura de misterio nos hace aún más interesantes y también nos permite recordarnos a nosotros mismos más allá de la relación de dos.
  • Acepta momentos de crisis: como se mencionó anteriormente la perfección no existe y la vida está hecha de momentos agradables y otros que lo son menos. Incluso en la pareja, por lo tanto, habrá discusiones y comparaciones acaloradas: lo importante es aceptarlos por quienes son, sin alarmarse innecesariamente. Si no tienes modelos de referencia o ideales externos de cómo deben ser las cosas, no será difícil encontrar un equilibrio entre los momentos de crisis y los de felicidad, aprendiendo a expresar tus opiniones a tu pareja sin miedo.
  • De vez en cuando: incluso si la tentación común es volar con fantasía hacia el futuro, las relaciones se viven en el presente y por lo tanto es necesario mantenerlas en el presente tanto como sea posible. Apurarse al principio de una relación puede poner a su pareja a la defensiva (especialmente si aún no lo conoce bien) y poner fin a la pareja incluso si estaban bien juntos. Del mismo modo, no debes apresurar a tu pareja para nada más (conocer a tus padres y amigos, ir de vacaciones juntos, etc.). Respetar el tiempo de su pareja es esencial para aumentar la confianza mutua: correr es inútil y si son rosas, florecerán…

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