¿Optimistas en el trabajo? Usted puede

Pero, ¿qué es el optimismo?

Podemos definir optimismo de muchas maneras, pero la más correcta parece ser la siguiente: una perspectiva de vida, natural y espontánea. Auténtico optimismo , una forma de concebir las cosas centrándose en el presente. El optimismo dirige nuestras energías a expresar lo mejor de nosotros mismos y obtener resultados. Es el ingrediente indispensable para la felicidad que todos buscamos.

¿Puedes ser optimista? Sí

La historia nos enseña que el hombre ha elegido en cierto modo ser optimista como condición básica porque, de no ser así, no habría podido evolucionar, explorar el mundo, adaptarse a vivir en todos los climas, inventar la cultura. De hecho, optimismo favorece la reproducción biológica, mejora la salud y el rendimiento físico, fortalece el sistema inmunológico, nos hace más longevos, nos da la capacidad de actuar. Por esta razón es importante cultivarla para mejorar nuestro rendimiento en el trabajo y tener confianza en nosotros mismos.

Optimismo y pesimismo en el trabajo: aquí están los resultados

La gente no está contenta con el trabajo que hace, sino con la forma en que lo hace. Significa que un trabajo nunca es agradable en sí mismo, somos nosotros los que lo hacemos con nuestras habilidades, la capacidad de afrontar la realidad. Sobre todo, significa confiar en nuestros recursos y no ceder al desaliento si fracasamos. Los optimistas también saben que la solidaridad con los compañeros es muy importante: refuerza el sentido de pertenencia y el apego a la empresa. El sentido de pertenencia influye en el compromiso, la lealtad y las relaciones con los compañeros: a su vez, la satisfacción que se deriva de ello es esencial para dar lo mejor de sí mismo.

Los pesimistas, en cambio, tienen dificultades para trabajar con placer; por lo general subestiman sus éxitos y los consideran acontecimientos excepcionales, sobrestiman las circunstancias desfavorables, no tienen esperanza, ven las trampas en todas partes y se rinden a la resignación, a la pasividad y a la autocompasividad. Una forma de pensar sobre la vida que infecta, para bien o para mal, al grupo de trabajo.

Las dos “opciones”

Las ventajas del optimismo

  • Favorece la concentración en lo que estás haciendo.
  • Disminuye la conciencia del paso del tiempo y cancela el aburrimiento.
  • Le hace menos sensible a la fatiga y al esfuerzo que requiere el trabajo que se está realizando.

El daño del pesimismo

  • Conduce al perfeccionismo y a la inseguridad.
  • Es una fuente frecuente de decepción y decepción.
  • Estimula la envidia y la frustración.

Guía práctica para el optimismo: cómo despertarlo

  • Es un estado natural del cerebro El cerebro es un órgano operativo: no pierde el tiempo en gemidos o tortuosas elucubraciones, pero siempre hace lo que mejor sabe hacer. Es nuestro ego el que construye una jaula de pesimismo que bloquea la evolución natural del cerebro.
  • Puedes despertarlo a través de los sentidos Dar espacio a los sentidos, a las percepciones es una buena manera de despertar nuestro optimismo natural . El placer del gusto, el tacto, el movimiento lo reactivan. Espacio entonces a la buena comida, masajes, un deporte que nos gusta hacer y por supuesto al sexo!
  • Demasiado dolor de cabeza Trate de limitar el espacio que los deberes, las metas, las metas a toda costa tienen en su vida. No haga comparaciones entre usted y los demás, no haga preguntas que ellos no puedan responder. Reducir el cerebralismo es una manera segura de hacer que el optimismo florezca de nuevo .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *