Pesadillas: cuando la causa es el estilo de vida

Continuemos este breve viaje al misterio de las pesadillas, comenzado con este artículo. Si bien es cierto que las pesadillas pueden ser un recurso valioso para entender nuestro mundo interior, también debe saber que ciertas pesadillas surgen debido a ciertos hábitos que es mejor corregir ….

Las cenas pesadas estimulan las pesadillas

El consumo de platos especialmente picantes o una cena muy sabrosa puede tener el efecto de activar excesivamente el metabolismo, lo que provoca un aumento de la temperatura corporal y la estimulación de la actividad cerebral, provocando sueños inquietos. Si llega con hambre a última hora de la tarde, es mejor no excederse con la cantidad de comida, sino optar, por ejemplo, por un simple plátano, una fruta saciante que contiene triptófano, un aminoácido que reconcilia la actividad cerebral que equilibra el sueño.

Lo que usted hace antes de dormir es crucial

La música que escuchamos, el libro que estamos leyendo, la serie de televisión que acabamos de ver o la conversación que tuvimos en la cena: todas estas cosas influyen en los sueños, como dice Deirdre Barrett, profesora de psicología clínica de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston. Si usted ha visto una película de terror o ha leído una historia de suspenso antes de acostarse, es probable que tenga una pesadilla esa noche. ¿Qué hacer en estos casos? No trate de quedarse dormido inmediatamente después de la visión o la lectura, pero trate de distraerse ocupándose de otras cosas por unos minutos para “confundir” su cerebro.

¿Un poco de sueño? Muchas pesadillas

Otro factor muy incisivo es la privación del sueño, que puede afectar la actividad de los sueños y puede contribuir a la aparición de malos sueños. Cuando no has dormido mucho el día o los días anteriores existe la posibilidad de que la noche siguiente las fases Rem se alarguen induciendo la producción de sueños más vívidos, intensos y molestos. Para evitar este fenómeno, la sugerencia es mantener un ritmo sueño-vigilia lo más regular posible, durmiendo un promedio de 6-8 horas por noche.

Las pesadillas también hablan de nuestra salud

Las pesadillas pueden ser un síntoma de malestar físico y psicológico que aún no se ha revelado, al igual que un espía que se enciende para decirnos que algo anda mal. Los casos más frecuentes son, por ejemplo, las enfermedades respiratorias como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o el síndrome de apnea nocturna, donde el sueño se ve fuertemente perturbado por problemas mecánicos relacionados con la respiración.

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