Qué hacer si la depresión regresa

Cada vez que sucede, la sensación es la de ser golpeado por una maldición que siempre lleva al abismo más profundo. Estábamos seguros de que lo habíamos superado, pero en cambio, la depresión vuelve a llamar a nuestra puerta, precedida de signos más o menos evidentes, y aparece una nueva crisis que nos propone los mismos síntomas, pensamientos y sensaciones de los anteriores.

Errores (comunes) que no deben cometerse Aquellos que sufren de ella experimentan la depresión como un poder arcano contra el cual no hay posibilidad de control, sino sólo un desesperado por defenderse. La mayoría de las personas se defienden mal de este desorden: hay quienes se descuidan a sí mismos al no preocuparse de nada, o hacen intentos suaves en varias direcciones; hay quienes se dejan llevar por una actitud fatalista, inmersos en una concepción de sí mismos como desafortunados y condenados a sufrir. También hay quienes comienzan una psicoterapia y luego la suspenden justo cuando es el momento de abordar algunos temas clave, y finalmente, hay quienes confían en las drogas psicotrópicas y cuando tratan de suspenderlas, caen en la depresión. Para este tipo de personas parece que la “recurrencia” es un fenómeno inevitable.

¿Qué te dice su regreso? En la mayoría de los casos, sin embargo, aunque es cierto que la química cerebral de algunas personas está predispuesta a crisis depresivas debido a una marcada familiaridad, también se ha observado que un enfoque adecuado del problema puede liberarse para siempre de la reincidencia de este trastorno. El enfoque funcional requiere que uno no se defienda de la depresión recurrente, sino que primero asuma un papel activo y la aceptación de la misma. Es decir, no se puede limitarse a vivir con la esperanza de que no vuelva o delegar todo a las drogas psicotrópicas. Es la forma en que vives, piensas, sientes y tratas con la realidad” lo que puede llevar a la predisposición depresiva a ocurrir o no. Si usted sufre de depresión recurrente significa que hay algo en su manera de mirarse a sí mismo y al mundo que está mal, así que pregúntese: “¿Qué es lo que el cuerpo quiere decirme? ¿Qué es lo que mi cerebro rechaza? ¿Una relación, un trabajo, un estilo de vida?”. Hay ciertamente dentro de ti un pensamiento muy específico que debe ser escuchado.

Búsqueda de un nuevo equilibrioLa depresión suele volver porque la persona no cambia las condiciones internas o las emociones que la han reprimido o que le impiden expresar su personalidad y creatividad . Desde esta perspectiva, por lo tanto, las recaídas no deben considerarse como “imágenes de la enfermedad”, sino al contrario, como posibilidades de recuperación de algo que no nos conviene en absoluto. Cada crisis es un choque que trata de desestabilizar un equilibrio que hemos construido nosotros mismos y que realmente no nos pertenece. Por supuesto, las cosas “fuera de nosotros” no pueden ser cambiadas, pero la actitud con la que tratamos con ellas sí lo es. Es precisamente de esta manera que la reincidencia depresiva podría finalmente perder su funcionalidad y la vida comienza a fluir tranquilamente de nuevo.

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