Reactive sus recursos más profundos de la siguiente manera

He aquí una nueva etapa en nuestro viaje imaginario a través de las narrativas terapéuticas: ya hemos hablado de ello en algunos artículos ya publicados en las últimas semanas. En la primera de esta pequeña “serie” explicamos cómo puedes usar tu imaginación para sentirte bien. Aquí usamos esta habilidad para salir del humor negro y recuperar la confianza en nosotros mismos.

Cierro los ojos, supongo…

Me siento preocupado, deprimido… Siento que la vida no va en la dirección correcta… pero algo dentro de mí me sugiere cerrar los ojos y dejarme ir… imagínate… y ahora… estoy en un prado… un gran prado verde… a lo lejos, veo una colina que se eleva suavemente… el cielo azul está atravesado por nubes blancas… como después de una tormenta…mi imaginación me trajo aquí…. y aquí mis ansiedades parecen desvanecerse… Parece un lugar nuevo, recién creado… la hierba es suave, elástica… un poco más adelante veo un arroyo: no más ancho que un brazo… fluye suavemente… con un ruido líquido que calma… forma una piscina… me acerco…. toco las plántulas de hierbabuena y el olor se eleva en el aire…. todo es tranquilo….

… Aquí hay un pequeño arroyo, muy profundo…

Miro el río y… sorpresa! El agua es muy transparente y la piscina es muy profunda! No veo el fondo…, parece imposible… Veo unos metros más abajo, pequeños peces de colores que se balancean… incluso más abajo que las plantas que se mecen en la corriente débil… es como mirar un pozo que permanece limpio durante decenas de metros: abajo se ven rocas y otros peces más grandes, luego el agua adquiere tonos azules… Casi tengo miedo de caer en él y perderme… es como mirar desde una ventana hacia otro mundo… levanta la cabeza: la pradera verde sigue a mi alrededor, así como el sol y la colina….

… Si trato de cruzarlo, se convierte en un gran río….

el arroyo es muy estrecho….con un pequeño salto podría ir a la otra orilla, pero es tan profundo…me rompo la cabeza, me levanto…pero la orilla del arroyo como por arte de magia se aleja de mí…ahora parece un río profundo…no puedo cruzarlo…entiendo que tengo que quedarme donde estoy y mirar, mirar y sólo…veo, entre los peces de colores, un movimiento: algo que, al principio, es pequeño, se aproxima y sube desde las profundidades…

… De las aguas sale una niña y me sonríe….

…Ahora puedo ver la misteriosa figura…es una niña…su pelo claro ondea a su alrededor…ha llegado a la superficie del arroyo…su mano acaricia la hierba de las orillas…su cara sale del agua: tiene grandes ojos verdes, su pelo gotea agua…me mira y sonríe….. En su mano sostiene algo….lo abre…hay una perla brillante…me lo da…Con un gesto me anima a tomarlo, aún sonriendo…lo hago con miedo…pero la perla es sólida entre mis dedos…el sol se refleja en ella y la hace brillar…parece preciosa…

… Él me trae un regalo y todo es paz

La niña sonríe, como diciendo: “Sí, es sólo para ti, guárdatelo….” luego se zambulle en el agua… La sigo con los ojos… se hace cada vez más pequeña… hasta que desaparece a mi vista… Miro hacia el arroyo pero todo abismo ha desaparecido… ahora el fondo está a unos centímetros…”..desde las profundidades, me han ofrecido un regalo….una perla preciosa…y es mía…en mí hay profundidades mágicas que no conozco…de ahí puede venir una ayuda preciosa si tan solo espero, miro, confío…dentro de mí alguien me mira con simpatía y amor…si tan solo confío…

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