Reemplace las calorías de los alimentos con las de la pasión!

Algunos trastornos alimentarios, la obesidad y, en general, las libras de más son las primeras advertencias: cuando se producen estos problemas, significa que hay un fuego creativo y apasionado que ha muerto. Reiniciar es la única manera de quemar los lazos con el pasado, las adicciones y… las libras de más. Tenga en cuenta: los amantes y los niños se olvidan de comer cuando juegan. Esto se debe a que mi deseo tiene muchas caras, pero sólo una raíz llamada Eros, que es la pasión y el fuego creativo. Muchas investigaciones han demostrado que sólo hay un lugar de placer en el cerebro que es activado tanto por la pasión por el amor como por el placer de la comida.

Redescubriendo ese deseo que “llena” Simona, una de nuestras lectoras, nos cuenta su experiencia: “De niña dedicaba muchas horas a mi gran pasión, el teatro, pero mis padres siempre me regañaban diciendo que estaba perdiendo el tiempo, para enfurecerme al oírme repetirlo terminé escuchándolos. Así que después de la universidad me concentré sólo en las cosas útiles, con el resultado de volverme cada vez más triste y apático. Sólo cuando comía sentía que algo volvía a entrar dentro de mí. Comencé a engordar hasta que me volví obeso y llegaron los ataques de pánico. Afortunadamente llegaron, sin embargo, porque me ayudaron a entender que lo que había tomado no era mi camino. Así que volví a hacer teatro, quitando tiempo a cosas aparentemente importantes para dedicarlo a mi pasión, a pesar de la opinión contraria de la mía. De esta manera, he perdido el deseo de refugiarme en la comida; ahora por fin estoy bien”.

El amor enciende nuestra esencia El amor es la fuerza interior que mueve todo el Universo, que da vida y que está presente en cada uno de nosotros. Cuando las circunstancias nos alejan del deseo, esa llama nos mantiene vivos, no deja de arder dentro de nosotros, aunque se vea obligada a tomar caminos diferentes a los del amor, manifestándose con un apetito voraz o una relación mórbida con la comida. La clave para salir de esta jaula es acercarse al propio deseo, acoger el amor y la pasión como una “sustancia del alma” que entra en el cerebro y lo activa. El deseo nos pide que se lo permitamos porque él nos guía y ya sabe hacia dónde debemos ir, hacia una persona como hacia una actividad creativa. Cuando esto sucede, ya no necesitamos llenar el vacío interior con comida: el deseo nos hace sentir bien…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *