Renovar y encontrar el socio adecuado

Siempre es difícil ver cuántos prejuicios tenemos sobre nosotros mismos. Una de las áreas en las que esto ocurre con más frecuencia es la sentimental. Cada uno tiene convicciones sobre su manera de amar y sobre lo que quiere de una relación; convicciones que reflejan una realidad poco profunda y que muy a menudo dependen de heridas antiguas. Cada una de estas creencias empuja a la persona en el tiempo hacia una especie de destino preformado que, al final, siempre resulta ser el habitual y siempre satisfactorio. ¿Pero las cosas siempre tienen que ir así? ¿Estamos realmente en amor lo que creemos que somos?

Suficiente con el “patrón habitual”

Probablemente no, podríamos ser diferentes, aunque sea por mucho, si tratáramos de experimentar de otra manera, es decir, si consideráramos la posibilidad de renovar nuestra forma de amar , de la misma manera que somos capaces de renovar el profesionalismo, las amistades, el vestuario. Cuando amamos expresamos lo que somos hoy, no lo que éramos hace diez, veinte o treinta años, y no tiene sentido utilizar una forma obsoleta de estar con nuestra pareja. Esa vía podría haber sido utilizada, en el pasado, quizás para protegernos de nuestros límites, de heridas y miedos, pero si hoy somos sentimentalmente infelices y si las historias siempre terminan “como de costumbre”, significa que desde hace algún tiempo ese modelo ya no nos refleja y que ha llegado el momento de cambiar. Esto significa hacer todo lo posible para traer a la relación, inmediatamente, lo que somos hoy: nuestras necesidades reales, fantasías, esperanzas. Y sobre todo la curiosidad: la voluntad de descubrirnos a nosotros mismos nuevos, diferentes del carácter amoroso que estamos acostumbrados a interpretar.

Las frases que deben suprimirse

¿Siempre usas el mismo patrón? Nuevos riesgos de decepción.

“Ya sé cómo debe ser mi pareja”;

“Nací para ser soltero”;

“Soy un apasionado/Soy un resfriado”;

Amar para mí significa dedicarme al otro”;

“En amor estoy hecho así: o todo o nada”; “No me enamoro porque tengo miedo de sufrir”; “No quiero perder mis espacios”;

“Ya lo sé, lo dejaré todo y luego me dejarán.”

La guía de práctica

Abandone su habitual “personaje de amor “.

Identifica “quién te crees que eres”

Cada uno dentro de sí mismo tiene una cierta manera de concebirse a sí mismo en amor , a menudo resumida en una frase que se repite a sí mismo y a los demás. Individual con claridad: será importante evitar la implementación de este esquema, para permitir que la realidad te sorprenda y te renueve. No haga proclamaciones y no cree expectativas. Actúa en silencio.

Ignorar la canción habitual

No puedes tratar de descubrirte a ti mismo de otra manera y luego decir, ante la primera dificultad: “Bueno, lo sabía, ¿ves que estoy hecho de esa manera? Las dificultades son parte de la vida y el prejuicio, arraigado en ella, se presentará continuamente. Pero es sólo una vieja “canción de cuna”. Ignóralo, no le des crédito: hace tiempo que no te ayuda.

Superada con curiosidad

Actuar: necesitamos nuevos hechos, nuevas emociones, nuevas formas de ser y sentir. Hay que darles la oportunidad de que sucedan, porque sólo ellos pueden realmente cambiarnos. Por supuesto que no puedes excluir que sufras, pero ni siquiera el viejo esquema nos ha protegido. También podría arriesgarse a sufrir por algo real y actual.

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