Rutina: salir depende de ti

Cada uno de nosotros puede haber tenido, al menos una vez, una excelente intuición sobre un cambio que hacer, pero luego, asumido por los compromisos, olvidarlo y actuar como si nunca hubiera estado allí. Este fenómeno se llama reset, es decir, reset o retorno al estado anterior, y representa un mecanismo fisiológico y natural de la mente. Sin embargo, hay casos en los que la tendencia a reiniciar influye excesivamente en la vida psíquica y mental, hasta el punto de impedir que la persona evolucione, siguiendo ideas e intuiciones. Podríamos dar la vuelta, pero entonces, automáticamente, perdemos de vista la “idea” y volvemos a empezar con la rutina habitual .

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La rutina siempre está a la vuelta de la esquina…

En cualquier situación puede ser víctima de este mecanismo de ruedas que repone las novedades. La vida de una pareja, por ejemplo: usted le promete al otro que ya no tendrá una cierta actitud indeseable, sino que simplemente dormirá sobre ella para despertar como una pizarra limpia y continuar con la misma rutina . Vida social: uno puede adivinar que su propia manera de hacer las cosas expone su lado a los manipuladores, pero cuando uno se encuentra en la situación típica, se comporta de la manera habitual. La vida interior: se obtiene una visión clara de un problema, pero luego se recupera exactamente como antes, cayendo en la rutina habitual . ¿Pero qué es realmente un reset? El psicoanálisis lo explica como una acción del inconsciente que trata de boicotear las opciones innovadoras de la conciencia: una forma de resistencia a lo nuevo porque lo desconocido da miedo, porque no te sientes preparado o no estás acostumbrado a ello. Esta es ciertamente una explicación válida, pero no está completa. Es necesario mirar el estilo de vida mental: la persona vive inmersa en un alto ritmo de acciones y pensamientos concretos y, cuando tiene que lidiar con una idea diferente a la habitual, en el momento en que capta su importancia pero no sabe qué hacer con ella, cómo tratarla, y para su mente es más conveniente dejarla ir y permanecer en la rutina .

Deje la rutina y recuérdese a sí mismo

El mismo ritmo elevado hace imposible permanecer en el presente: mientras tengas una intuición válida, la mente ya está en otra parte, ya está apuntando hacia otra cosa, y por lo tanto no logra internalizar la novedad. El resultado es que no puede ir más allá de la rutina . La vida se convierte en un conjunto de comienzos: mil comienzos quedan allí, como si no pudieras salirte del binario habitual. En cambio, puedes y deberías, pero tienes que desactivar este “parásito psíquico” que consiste en la tendencia a reajustarse. Se puede hacer de muchas maneras: con la escritura, con una nota en la que fijar las ideas “no renunciar”; con una psicoterapia que, en cada reunión, ayuda a recuperar la trama a seguir; en definitiva, es necesario apuntar un despertador que cada día se encarga de recordarnos a nosotros mismos, de lo que no queremos nublar. El restablecimiento es a menudo tenaz, pero es sólo un automatismo, no tiene conciencia ni amor. Lo hacemos, sin embargo, ¡y podemos hacerlo!

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