Seguir los sueños garantiza la autoestima

¿Tienes un sueño , tu sueño , el que da sentido a tu vida y que quieres realizar? Si no lo tienes, búscalo rápidamente, porque la vida no espera: en algún lugar que sueño está escondido dentro de ti y está esperando.

No tiene que ser un sueño grande, heroico o universal. Si quieres cultivar plantas de rosal más que cualquier otra cosa, está bien. Lo importante es que es tu sueño, porque los sueños reales no sólo dan sentido a la existencia, sino que te hacen sentir bien contigo mismo, aumentan la autoestima , fortalecen las defensas inmunitarias. Mientras perseguimos y realizamos nuestros sueños somos auténticos, nos tomamos a nosotros mismos por lo que somos sin autocrítica, quejándonos, quejándonos de expectativas fuera de lugar. La autoestima proviene de la capacidad de ser uno mismo, de dar espacio a los propios sueños. ¿Por dónde empezar? Para ello proponemos dos ejercicios.

Primer ejercicio
Tire las imitaciones: los sueños vendrán por sí solos, como la autoestima

Cuando despiertes, en el estado de ánimo todavía enrarecido que va desde la conciencia nocturna hacia el día, busca dentro de ti tu sueño en el cajón. Si la respuesta no llega, en lugar de dejar ir y continuar la vida de siempre, deténgase y sepa que su sueño sigue ahí, pero está tan “escondido” que ya no lo puede ver. Así que es sólo cuestión de encontrarla. Para hacerlo aprende a reconocer los proyectos equivocados y encontrarás el auténtico.

  • No el sueño imposible
    De la casita al Caribe, a vagar sin rumbo por el mundo, a renunciar a todo para recomenzar otra vida: son todas falsas imágenes, “de fuga”, que quitan la fuerza para vivir la vida ahora. Cuanto más se aferra a un sueño imposible , más se arriesga a encontrarse con la infelicidad, la frustración…. ¡y adiós a la autoestima!
  • No es el sueño de los demás
    El amigo que se resignó a ir a cultivar la tierra; la persona famosa que, saciada de mundanalidad, se trasladó a una misión en África; el idealista que cree en una vida comunitaria, donde todo pertenece a todos…. Hay tantos sueños de otros que pueden fascinar hasta el punto de hacerles creer que también son tuyos, pero ten cuidado: el espíritu de emulación o envidia para aquellos que tienen una fe total los aleja de sí mismos y por lo tanto de autoestima .
  • No es el sueño de “todo material”
    ¿Un buen coche? ¿Una villa con piscina? ¿Una victoria en el Superenalotto? Los sueños todos basados en “tener más” son limitantes; proporcionan a la vida accesorios preciosos, pero no cambian la forma de ver las cosas. Sobre todo, nunca se hacen realmente, porque “siempre falta algo”.
  • No el “viejo” sueño
    Durante años te has estado diciendo a ti mismo que tu sueño es eso, pero no se hace realidad. Insistes, insistes, pero nada. Si eso sucede, tiene buenas razones para dudar de que realmente sea su sogn o. La mente juega malas pasadas, incluyendo hacer que nos enamoremos de una idea que en realidad sólo nos intriga en la superficie.

Lo que obtienes: nuevo entusiasmo, autoestima renovada

Una vez que el campo haya sido despejado de “falsos sueños” o ilusiones, permanecerá como un espacio mental vacío del que, al cabo de poco tiempo, emergerá una verdadera imagen de diseño. Hay signos inconfundibles que lo acompañarán: te sentirás impregnado de un estado de excitación, de un entusiasmo que te enciende. Percibirás en ti mismo una urgencia que, en lugar de ponerte ansioso, se traducirá lentamente en la expectativa segura de que lo que veas se hará realidad y no tendrás dudas ni perplejidades al respecto.

Segundo ejercicio

Ponga su sueño en la oscuridad: florecerá como una semilla

El proyecto que sientes que está en el corazón de tu existencia debe mantenerse en secreto. Si has identificado un proyecto que realmente sientes que es tuyo, no lo comuniques a nadie, al menos por un tiempo.

  • Comprar, eligiéndolo con cuidado, un papel bonito y un poco “bruto, para simular un pergamino antiguo. O enriquecerlo diseñando adornos que lo embellecen.
  • Ahora, en la oscuridad de la noche, a la luz de una vela -si es posible- escribe en ese papel tu proyecto o sueño secreto, sin ser visto por nadie.
  • Lleva -o eventualmente compra- una pequeña caja en la que guardar, doblada, la tarjeta con tu secreto y esconderla en un lugar que sólo tú conoces y que nadie puede alcanzar.
  • En el futuro, cuando te sientas frágil, puedes ir con tus pensamientos a tu proyecto oculto, sabiendo que, más allá de las adversidades cotidianas, hay un elemento dinámico en ti que nadie puede quitarte, criticarte, contaminarte, y que, una vez “sembrado” en la oscuridad y el silencio, sigue su camino.

Este ejercicio se basa en cómo las antiguas poblaciones de cada rincón de la Tierra crearon inconscientemente los sagrados misterios y los consiguientes rituales. La producción de un elemento secreto y oculto, que se convirtió en tabú para cualquiera que no perteneciera al núcleo tribal, proporcionó al grupo un sentido de identidad y una fuerza que de otro modo no podría expresarse. El mismo esquema -como ha descubierto la Psicología Analítica- tiene valor para la psicología del individuo y le ayuda a encontrar su autoestima .

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