Si él (o ella) envidia sus éxitos

Criminales, disminuidos, debilitados. Esto puede parecer exagerado, pero así es como se siente cuando la pareja, en un momento dado, comienza a ejercer sobre nosotros una acción que nunca esperamos y que quizás él mismo no realiza plenamente. Una acción constante, compuesta de frases, miradas y chistes, que tienden a inhibir y subestimar nuestras partes más creativas y carismáticas, que también son reconocidas por los demás.

El mejor trabajo

¿Qué ha pasado? Esto: empezó a temer lo que al principio le atrajo de nosotros, nuestras mejores características gracias a las cuales nos distinguimos ante sus ojos. Compite con lo que ama y admira y, un poco inconscientemente y un poco inconscientemente, comienza su batalla para detener nuestras alas. Sucede, por ejemplo, cuando “ella” tiene un trabajo mejor que “él”: al principio es un factor de encanto y atracción, pero luego él, quizás demasiado sujeto a los clichés, puede sufrir. Entonces sus elogios disminuyen, sus críticas aumentan, pero sobre todo le falta la alegría por los pequeños y grandes éxitos del otro y el aliento, el apoyo a la realización personal. La regla fundamental, en estos casos, es: no le des el gusto. Retroceder las alas para estar a la altura de su inseguridad es una estrategia destinada a fracasar.

No doble las alas

Si, de hecho, fuéramos capaces de “marchitarnos” e inhibirnos como este socio quisiera, tendría cada vez más ira dentro de nosotros que terminaría por hacernos odiarlo; si, en cambio, tratáramos de ocultarle esta parte real y vital de nosotros, tan pronto como la descubriera, seríamos acusados de ser falsos. No hay otra manera: tenemos que ser nosotros mismos, mostrar a nuestros socios cómo somos. ¿Qué clase de amor es aquel que no puede amar las cosas más bellas que podemos ofrecer?

¿Te das por vencido contigo mismo? También puede perderlo

– Respondiendo lúcidamente a sus críticas, sin venganza.

– Mantenga este comienzo de la crisis confidencial.

– Seguir dialogando, sin desanimarse.

No

– Renunciar a la propia forma espontánea de ser.

– Pensar que estás equivocado y culpable.

– Actuar para recompensar a la pareja por sus éxitos sociales.

Qué hacer

De sus inseguridades nace una relación más auténtica y apasionada

¿Qué puede hacer

No desafíes sus inseguridades, trata de involucrarlo más en tu mundo

No lo dejes solo en el cinismo y el sarcasmo en el que se ha atrincherado. Involúcrelo al menos en algunas de las cosas que usted hace con entusiasmo. Al principio, por supuesto, no lo querrá por orgullo, pero si usted puede “meterlo” en su hermosa forma de ser -que una vez apreció- puede reconectarse con la admiración que sentía por usted: es inseguro, no hay necesidad de desafiarlo. La determinación y la dulzura, juntas, pueden cambiar su actitud.

¿Qué puede hacer

Usa la envidia como un resorte para sacar a relucir tus auténticas pasiones

Si te das cuenta de que estás disminuyendo al otro, te darás cuenta de que esto sucede porque te falta un aspecto importante y vital. Casi siempre es una sensación de unicidad, la conciencia de ser único y auténtico. Intenta apartar la mirada de los aspectos de la pareja que envidias, en su lugar aprovecha este sentimiento para mirarte, para captar tus necesidades reales. La envidia puede ser valiosa si le anima a volver a poner sus intereses y pasiones en el centro. Porque la medida del éxito no es el aplauso del mundo, sino el placer de hacer “tus” cosas.

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