Si él y ella tiran la toalla ahora mismo.

Desilusión del par de subida

“No podemos, lo siento”; “Aquí, lo sabía, la crisis ha llegado”; “Como quería mostrar, las cosas entre nosotros no se van”…. Las personas que tienen muchas dificultades para lidiar con las dificultades normales de estar en pareja repiten frases gastadas como esa. Esta es una actitud cada vez más extendida, especialmente en parejas “recién nacidos”, hijo de la creciente desilusión con la vida de pareja misma, corroborada por las muchas separaciones y divorcios. Sin embargo, hasta hace unas décadas la tendencia era la contraria: los hombres y las mujeres casados hacían todo lo que podían para seguir casados, a menudo haciendo compromisos inhumanos -casi siempre la mujer, a la que se discriminaba- que ahora, afortunadamente, son menos frecuentes.

Te rindes inmediatamente. Por qué?

Hoy ha cambiado mucho y una mayor conciencia nos ayuda a evitar sacrificios innecesarios. Sin embargo, algunos, engañados por una falsa idea de perfección bloqueada para siempre, por la idea de que “en pareja todo funciona o se acaba”, viven la tendencia a rendirse incluso cuando la relación amorosa es la correcta y habría una oportunidad para superar la crisis. He aquí algunos ejemplos: desde hace algunos meses se ha producido una disminución del deseo sexual mutuo? Imaginan que ya se ha acabado e inmediatamente miran hacia otro lado, sin pensar que el deseo, como todo lo demás, tiene una naturaleza cíclica. ¿Hay una crisis económica familiar? Inmediatamente entran en pánico y, al ver el futuro negro, se quedan paralizados y son incapaces de permanecer psicológicamente cerca de su pareja; por el contrario, lo ahogan, lo que le da otra preocupación. ¿Siguen peleando, en las garras del nerviosismo de varios tipos? De inmediato sacan la conclusión de que la pareja está al final de la línea y no intentan encontrar nuevas formas de comunicación. ¿Está cambiando la pareja, está expandiendo su conciencia y está pidiendo una relación más intensa y más amplia? Se desaniman sin hacer nada, pensando que a estas alturas los caminos se están dividiendo irreversiblemente.

Salir del punto muerto que paraliza el par

La clave para salir de este bloque requiere una nueva forma de pensar: reunirse con otro no significa que a partir de ese momento no ocurra nada y que todo tenga que estar bien. Por el contrario, permanecer en un par hace que las cosas sucedan mucho más bellas y feas que cuando estás soltero, porque la interacción entre los dos crea una mayor complejidad que requiere ajustes continuos, y porque el par está en efecto como otro organismo, es como un niño, el cual debe ser seguido y de vez en cuando presenta sus problemas. No se puede pensar que las “energías mágicas iniciales”, que se nos dan sin esfuerzo con el enamoramiento, son suficientes para superar los distintos pasajes de la vida de una pareja .

Dejar pasar la tormenta. Verá todo más claro

Búsqueda de concreción

No te dejes influenciar por el modelo dominante que lee: para que haya amor, todo debe estar siempre bien. Se necesitan pensamientos personales y reales, y para saber si son ciertos, deje que la tormenta pase. Si ya no están allí, sólo fue un desánimo; si todavía están allí, deben ser evaluados.

– No juegue el papel del adolescente

El desánimo ante cualquier dificultad es una forma inconsciente de no asumir responsabilidades: “Depende del destino, o de la desgracia, no es culpa de nadie, pero debemos rendirnos”. Es una actitud inmadura, que debe ser reemplazada por la determinación de aquellos que quieren ser protagonistas activos de sus vidas.

– Cambiar “look”

No aplique a su par el cultivo de desechables y fáciles a cualquier costo, en el que estamos inmersos. Su historia no debe ser tratada de manera consumista. Trate de considerarlo como una obra de arte en el proceso de composición: requiere dedicación, replanteamiento, momentos de crisis, pasión, compromiso. Será más difícil dejarlo por una dificultad temporal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *