Si un papel te encarcela, te ahorra… ¡la ansiedad!

Bárbara, lectora de Riza Psicosomática, nos escribe: “Soy madre de dos hijos que crié con la ayuda de mi marido Giorgio, un padre y marido ejemplar. Juntos hemos estado trabajando en la empresa de mi familia, una tienda de jardinería, durante más de 20 años. Aunque todo es perfecto, no puedo superar mi problema, miedo y ansiedad . Tengo miedo de perder a mis seres queridos como mis hijos y mi marido, tengo miedo de que se enfermen aunque no haya razón para ello, pero una pequeña enfermedad es suficiente para ponerme en crisis, una ansiedad a veces obsesiva que casi me deja sin aliento. Entre otras cosas, en los últimos años, especialmente después de que me comprometí, empecé a acumular peso que aún no he logrado eliminar. Ahora mi familia está considerando la posibilidad de abrir otra oficina de ventas fuera de casa y yo debería encargarme de ello…. A pesar de la ansiedad no puedo retirarme porque podría ser una oportunidad para recuperarme de la crisis. Estoy cansado, quiero recuperar mi vida y superar todo este miedo obsesivo!”

¿Todo demasiado perfecto? Aparece la ansiedad

El sueño de toda mujer (pero en cierto modo también de todo hombre) es encontrar un alma gemela, casarse y tener hijos; si entonces también puedes conseguir un trabajo que te guste y te satisfaga, no podrías pedir algo mejor. Entonces, ¿la vida está toda aquí? ¿Es ésta realmente la receta para la felicidad? Al leer las palabras de Bárbara, no lo parece: ha estado dirigiendo el negocio familiar durante más de 20 años, un trabajo seguro que no parece disgustarle. También desde el punto de vista familiar, parece ser una mujer de verdad: un marido ejemplar que trabaja con ella, y dos hijos que nunca le han dado la más mínima preocupación. A pesar de esto, Barbara sufre de ansiedad que no puede superar. El miedo a perderlo todo, a perder la vida que ha sido capaz de construir con tanto compromiso y con la que siempre ha soñado. ¿Y si ese es el problema?

Salir de los roles y salir

Cuando caemos en un papel, el miedo de que algo pueda pasar que afecte a nuestra posición, nos hace perder el suelo bajo nuestros pies y es el sentimiento el que le quita la serenidad a Bárbara. Desde hace algún tiempo, está totalmente inmersa en el papel de la madre y la esposa perfectas y sólo la idea de que algo pueda pasarle a sus seres queridos no la hace sentir cómoda. Pero el problema es que, habiendo creado una vida tan perfecta, tan aburrida y predecible, sin sacudidas, sin pasión: nunca ningún problema para mover sus días, hasta que el cuerpo haya salido al campo, junto con ansiedad . A diferencia de Bárbara, que descansaba en su papel perfecto, su cuerpo le dio una señal clara, haciéndola gorda, no por casualidad de su compromiso. Entonces, ¿qué hacer? La vida le ha dado a Barbara una gran oportunidad, la de alejarse del nido familiar para abrir un nuevo lugar de trabajo. De esta manera, podrá aliviar su tensión por su posición de madre que siempre está atenta a lo que sucede en la familia y se dedica un poco más a sí misma: acepta esta oportunidad con alegría y se desvanecerá por sí sola….

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